Un grupo de cinco agentes de los Mossos d'Esquadra viajaron a Chile el pasado mes de febrero para impartir clases al cuerpo de vigilantes e inspectores de la Comunidad Las Condes de Santiago de Chile.

Este curso de formación básico de seguridad se inició el 12 de febrero y concluyó el 28 de febrero, justo unos días antes de que la pandemia de la Covid-19 provocara el cierre de las fronteras.

Según el consejero de Interior, Miquel Buch, "esta formación no supuso ningún coste" a la Generalitat, dado que los gastos los asumieron los organizadores.

Según ha explicado Buch en otra respuesta parlamentaria, en este caso al diputado Carles Riera (CUP), la Escuela de Policía de Cataluña recibió una petición de Las Condes para impartir un "curso básico de formación". Las Condes no tiene un cuerpo de policía, sino que dispone de un cuerpo de "seguridad de inspectores municipales".

Asimismo, Buch niega que estos policías catalanes formaran el cuerpo de antidisturbios de esta municipalidad, como le había planteado la diputada de Catalunya En Comú-Podem Susana Segovia.

El consejero Buch especifica que este viaje fue autorizado tanto por el responsable de la Escuela de Policía como por el de los Mossos. Y, además, fue informado el Ministerio del Interior español, que a su vez informó a la embajada española en Chile.

El grupo de antidisturbios de los Mossos d'Esquadra ha recibido frecuentemente críticas por su dureza. De hecho, hace sólo unos días fue condenado uno de sus jefes. Sobre todo la CUP y Catalunya En Comú-Podem han puesto a debate de forma habitual los "excesos" de estos policías.