Diego Garzón Uribe, un empresario octogenario, retiró hasta tres millones de euros en efectivo de su empresa pantalla Interiorismo y Reformas Profesionales, S.L. que había recibido de la productora Triacom Audiovisual por trabajos inexistentes en TV3 y los dio ilegalmente a Convergencia Democrática (CDC). Así se desprende de las investigaciones de la Agencia Tributaria que ha hecho públicas El Mundo.

El Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional que instruye el caso del 3%, de la financiación ilegal de CDC, ha incorporado a la causa las investigaciones que se siguen en relación con estas sociedades en el Juzgado penal número 23 de Barcelona.

El caso se ha sabido después de que el empresario Joan Manuel Parra aportara una grabación con el exconsejero de Justicia de la Generalitat de Cataluña, Germà Gordó, el cual fue mano derecha del expresidente Artur Mas, en la cual le exigía cobrar sus trabajos audiovisuales por CDC correspondientes a la campaña del 2010 a través de un entramado societario conectado con TV3.

La Unidad Central Anticorrupción de los Mossos d'Esquadra dice en su informe que Diego Garzón es un "testaferro profesional" que ha llegado a administrar una treintena de sociedades, y que tenía como objeto "generar dinero negro para el pago de comisiones ilegales" a altos cargos del partido nacionalista.

Para la policía, la sociedad Interiorismo y Reformas Profesionales, S.L. "no disponía de medios humanos ni materiales para poder hacer frente a los trabajos por los cuales facturaba" y que Garzón se limitaba, siendo "octogenario", a emitir los recibos ficticios, sacar el dinero en metálico y percibir una comisión por sus servicios.

La Abogacía del Estado acusará de un delito contra la Hacienda pública al testaferro Garzón, al dueño de Triacom y exgerent de TV3, Oriol Carbó, que se encuentra ya imputado por la Audiencia Nacional, así como a Joan Manuel Parra, el cual ha decidido colaborar con la Justicia y ayudar a desentrañar la trama de financiación irregular de los nacionalistas.