El teniente coronel de la Guardia Civil, Daniel Baena, jefe de la policía judicial a cargo de la investigación sobre la organización del 1-O ha afirmado que "cuando empezamos a tomar declaraciones empezaron las movilizaciones. Al principio tenían un carácter de protesta, se concentraban a las puertas de nuestro cuartel. Pero a raíz de los hechos del 19 y el 20 de septiembre con la intervención a Unipost y la operación de registro en diferentes ámbitos de la Generalitat se incrementaron las concentraciones y el clima era claramente insurreccional".

De este modo ha calificado Baena en su declaración como testigo ante el Tribunal Supremo la situación que había a Cataluña durante los días álgidos del procés que desconvocaron en la celebración de la consulta independentista del 1 de octubre de 2017. El teniente coronel Baena es quien firmó los informes policiales de la investigación al proceso independentista y la organización del 1-O con los cuales se han hecho las instrucciones de las causas que se han seguido en el Supremo, en el juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona y en la Audiencia Nacional.

Baena ha afirmado que "la situación en Cataluña era un polvorín. Los policías que teníamos un mínimo de responsabilidad sabíamos que cualquier incidente pequeño podía derivar en una escalada incontrolable. Afortunadamente no fue así".

Se da la circunstancia que las defensas de los líderes independentistas que están siendo juzgados en el Supremo han puesto en cuestión la imparcialidad de Baena en la instrucción de la causa, porque se le identifica con un usuario de perfil deTwitter en el cual se publicaron mensajes contra los líderes independentistas y contra el procés.