El caso sobre las presuntas irregularidades en 18 adjudicaciones de la Institució de les Lletres Catalanes (ILC), que señala a la que fue su directora, la exconsejera catalana de Cultura Laura Borràs, incluye en el sumario una conversación telefónica del principal investigado y receptor de los contratos bajo sospecha, Isaías Herrero, que retrata su vínculo con Borràs.

Según han revelado medios como El Periódico y El País, en una conversación telefónica de 2017 intervenida por los investigadores, Herrero afirma: "Con Borràs, con la jefa, facturo con la cooperativa y facturo unos trapis por allá".

Asimismo, esta comunicación pone de manifiesto que este informático, que colaboró en un máster impartido por Borràs, estaba preocupado por si la exconsejera dejaba el cargo en la ILC, ya que dijo que "lo jodido es si Borràs deja de ser directora" y "comenzaran a salir marrones". "Yo tengo que hacer un presupuesto bueno y... o sea, tengo que hacer dos presupuestos buenos y cuatro no buenos", afirmaba.

"Escucha y si la Borràs, porque claro, esta tiene números de ser Gobierno (...) Imagínatela de ministra de Cultura y a mí dándome trabajo de esto, pues de puta madree", dijo Herrero a un socio suyo.

El caso de los contratos de la ILC está ahora pendiente de un informe de la Fiscalía, solicitado por el Tribunal Supremo, al que la titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Barcelona, Sílvia López Mejías, ha remitido la causa, puesto que Borràs está aforada porque es miembro de la Diputación Permanente del Congreso.

La jueza López Mejías, en el escrito que ha remitido al Supremo, considera que la conducta de Borràs puede ser constitutiva de delitos de prevaricación administrativa, malversación de fondos públicos, fraude administrativo y falsedad documental.