El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha aceptado que el partido ultraderechista Vox se persone como acusación popular contra el presidente catalán Quim Torra por haber mantenido los lazos amarillos en los edificios de la Generalitat todo y el requerimiento en contra de la Junta Electoral Central (JEC).

Vox coincidió en el tiempo con la Fiscalía al presentar una querella contra Torra, por lo cual la Sala de lo civil y Penal del tribunal ha aceptado acumular los dos procedimientos. La Sala también exige a Vox una fianza de 15.000 euros para cubrir "eventuales responsabilidades en las cuales pudiera incurrir de un eventual ejercicio malicioso o temerario de la acción penal".

Por su parte, ERC ha pedido a la JEC que el Tribunal Supremo suspenda las declaraciones de los testigos en el juicio por el 1-O y que Vox no pueda ejercer como acusación particular hasta que pasen las elecciones generales del 28-A.

Los republicanos consideran que es "absurdo" que en el Supremo un candidato de VOX a las generales interrogue otros candidatos encausados mientras dure la campaña electoral. Para ERC el partido de la ultraderecha tendrá un protagonismo político extraordinario durante los quince días de campaña.