El pleno del Tribunal Constitucional avala por unanimidad que el castellano pueda ser elegido por los padres de alumnos de Cataluña en la evaluación final de la educación primaria. Se trata de la resolución de un conflicto positivo de competencia planteado por el gobierno de la Generalitat, que impugnó en 2016 ante el TC los artículos 4 y 7 del Real Decreto de 2015 que regula aquella prueba.

Entonces, el gobierno catalán alegó que se vulneraban competencias autonómicas sobre educación y uso de la lengua, ya que, esgrimiendo la normativa, consideraba inaceptable que los padres pudieran elegir la lengua de la evaluación. A partir de ahora, la resolución del TC difundida este miércoles puede obligar al ejecutivo catalán a hacer las pruebas de primaria también en castellano.

En cualquier caso, el gobierno catalán asegura que la decisión del TC no afecta a las evaluaciones inmediatamente, debido a que el calendario de implementación de estos exámenes fue suspendido en 2016 por el gobierno de Mariano Rajoy, que los sustituyó por otras pruebas.