El Tribunal Supremo ha aprovechado la consulta que remitió al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre Oriol Junqueras para emitir críticas contra el comportamiento de la justicia belga y la alemana en relación a las euroórdenes con las que reclamó al expresidente catalán Carles Puigdemont y a los exconsejeros Toni Comín, Clara Ponsatí, Meritxell Serret y Lluís Puig.

El Supremo, según revela El Mundo, critica que las resoluciones de los tribunales de Bélgica y de Alemania se han basado en "argumentaciones de difícil comprensión", y que han tenido como efecto una "erosión" de los "pilares" que aguantan "el principio de la mutua confianza".

En cuanto a la reclamación de la entrega de Puigdemont por el delito de rebelión, en particular, el Supremo considera que la justicia alemana tendría que haber tenido en cunta que este delito presenta variaciones entre países en función de los conflictos internos y externos que han vivido. También reprocha al tribunal alemán que "olvidó" la normativa de la euroódren y la jurisprudencia del TJUE.

El mismo diario indica que el TJUE, con sede en Luxemburgo, no se tiene que pronunciar sobre la queja del Supremo contra la respuesta de los tribunales belga y alemán a las euroodres cuando resuelva el asunto sobre Junqueras y la inmunidad, pero apunta que puede hacer en el futuro.

Fuentes del Supremo citadas por El Mundo, además, consideran que una sentencia condenatoria en el caso del 1-O sería una base sólida para reactivar la reclamación de la entrega de Puigdemont y sus exconsejeros.