El independentismo catalán ha recibido un fuerte revés este martes por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), que ha desestimado la demanda que presentaron Carme Forcadell y Carles Puigdemont, junto con los diputados de Junts pel Sí y la CUP, contra la suspensión del pleno parlamentario previsto para el 9 de octubre del 2017, decidida por el Tribunal Constitucional.

La resolución del TEDH considera inadmisible la demanda con la que el independentismo reaccionó a la suspensión preventiva del pleno en el que estaba previsto que el entonces presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, valorara los resultados de el 1-O, si bien se especulaba que pudiera declarar la independencia de Cataluña.

El tribunal de Estrasburgo, además, avala la decisión del Constitucional como "necesaria en una sociedad democrática" para "mantener la seguridad publica, la defensa del orden y la protección de los derechos y libertades ajenas". Asimismo, descarta que se haya producido la vulneración de los derechos a la expresión, la reunión y la representación alegada por los 76 denunciantes.

En ese sentido, el TEDH argumenta que la demanda es "manifiestamente infundada" esgrimiendo que Puigdemont compareció en el Parlamento catalán el día 10.