La Marea Blanca de Cataluña ha exigido un cambio de modelo sanitario, próximo a las necesidades de los ciudadanos y alejado de los intereses de los grupos de presión privatitzadores de la sanidad. En un comunicado, esta entidad se pronuncia sobre la alerta que lanzó el Gobierno al ejecutivo catalán la semana pasada para que controlara el gasto sanitario y farmacéutico, que se ha disparado más allá del límite permitido para controlar el déficit.

Así, recuerda que el gasto sanitario público en Cataluña pasó del 5,6% del PIB en 2011 al 5,3% en 2016, cuando en el conjunto del estado está a un punto por encima (6,4 al 2016). Y todas están por debajo de la media de la OCDE, UE y UE-15.

En este sentido, la Marea Blanca ha pedido una "financiación igualitaria con las otras comunidades por parte del Gobierno y mejoras en la gestión sanitaria del Gobierno".

Entre estas mejoras, propone como prioritarias la gestión directa de centros y prestación de servicios que hacen ahora empresas privadas; reducción del gasto farmacéutico de acuerdo con sistemas de compra y revisión de la lista de productos financiados; racionalización de los servicios terciarios y potenciar los servicios de atención primaria.

También propugna la revisión de la red hospitalaria, adecuándola a criterios de necesidades territoriales y de eficiencia.

La Marea Blanca reclama la retirada de la llamada Ley Aragonès, a la cual define como "el principal ataque neoliberal, mercantilitzador y privatitzador que podemos sufrir en Cataluña", y pide hablar de la realidad de la salud, de la exclusión sanitaria, las listas de espera, las congestiones en los centros sanitarios, la atención primaria, condiciones de trabajo, reversión de privatizaciones y externalitzaciones.