El expresidente Carles Puigdemont se ha convertido este domingo en el protagonista de una fiesta tradicional del pueblo andaluz de Coripe, que lleva por título la "Quema de Judas". Se trata de una fiesta con más 100 años de historia, declarada de interés turístico nacional y se quema el personaje que los organizadores consideran el peor del año.

En otras ediciones se ha quemado Iñaki Urdangarín o Miguel Carcaño. El año pasado quemaron Ana Julia Quezada, la mujer que confesó haber matado Gabriel, un niño de ocho años almerienses. En aquella ocasión el alcalde de la localidad fue imputado por posible delito de odio.

Con el caso de Puigdemont podría pasar el mismo. El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha anunciado por Twitter que piensan denunciar este ajusticiamiento simbólico del expresidente en una plaza pública.

Varios vídeos en las redes muestran el momento en que un muñeco caracterizado como Puigdemont es trasladado a la plaza para que lo maten.