El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha pedido la palabra después de que el presidente del Parlamento de Cataluña, Roger Torrent, haya anunciado que Torra ya no es diputado y no puede votar, y no sólo ha afirmado que lo es, sino que ha instado a Torrent a revertir lo que ha tildado de "hecho ilegal" y ha indicado que, "si no es así, pondremos en riesgo la continuidad de las instituciones".

Torra ha afirmado que "ningún secretario general tiene las competencias" para retirarle el escaño y ha apelado a las resoluciones parlamentarias contrarias a la decisión de la Junta Electoral sobre su inhabilitación.

"¿Tiene algún valor lo que votamos?", ha indicado sobre las votaciones de los días 4 y 10 de enero, con las que consiguió el apoyo de la cámara catalana. "¿O lo que acaba siendo simbólico es lo que vota el Parlamento?", ha añadido en clara alusión al rechazo de ERC, expresado por boca de su dirigente y portavoz Sergi Sabrià, a la posibilidad de "poner en riesgo la soberanía del Parlamento" por hacer gestos simbólicos.

El presidente de la Generalitat ha recibido sólo los aplausos de los diputados y consejeros de JxCat, de pie, cuando ha concluido su intervención, pero no de los de ERC.

En su intervención en la cámara, Sabrià ha manifestado el apoyo de su partido a Torra y ha dicho que "no somos el rival", pero ha defendido la decisión de Torrent arguyendo que "no podemos poner en riesgo la soberanía del Parlamento por decisiones que no tienen efecto real", en referencia a acciones simbólicas o a decisiones que pueden dar lugar a nuevas acusaciones de desobediencia. La bancada de JxCat tampoco ha aplaudido a Sabrià.