El sindicato Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha exigido una investigación al consejero catalán de Interior, Miquel Buch, por la denuncia que un colectivo de agentes de los Mossos d'Esquadra independentistas han hecho contra una compañera del cuerpo a quien acusan de ser confidente de la Guardia Civil.

Bajo el nombre de Guilleries se esconde un grupo de agentes no identificados del cuerpo de los Mossos que en uno de sus últimos mensajes a Twitter han dicho: "Guilleries ha averiguado la identidad de una mossa que filtra información a la caverna mediática. Es Lourdes M.R. destinada en Vic, con estrechos vínculos con la GC".

Este tuit va acompañado de una foto en la cual se ve a la agente de los Mossos en cuestión marcada en un círculo en rojo y acompañada de otras personas, con una información que apunta: "Foto: mossos de la UCM y portavoz del PP en el Parlament, partido que quiere la intervención de nuestro cuerpo".

El CSIF, en la carta enviada al consejero Buch, afirma que "el hecho de publicar esta fotografía, señalar a nuestra compañera y facilitar sus datos podría suponer una infracción administrativa o incluso un ilícito penal, no sólo para constituir un presunto delito de revelación de secretos, sino para poder llegar a cumplir el tipo de los delitos de odio o coacción".

El sindicato añade que "consideramos que se ha vulnerado gravemente la intimidad de nuestra compañera y con esto se pretende señalarla, coaccionarla, amedrentarla, por supuesto, se compromete de manera grave su seguridad y la de su familia".

Se da la circunstancia que el colectivo Guilleries ya publicó la identidad y el destino dentro del cuerpo del agente de los Mossos que llamó "idiota" a uno guarda forestal en las manifestaciones del 21-D en Barcelona contrarias a la celebración del Consejo de Ministros en la capital catalana.

 

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