El libro de estilo de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) es muy claro en cuanto a la obligación de los trabajadores de TV3 y Catalunya Ràdio de abstenerse de utilizar las redes sociales para difundir mensajes que pueden cuestionar su objetividad. Muchos periodistas de las dos redacciones e incluso miembros de los mismos comités profesionales no hacen caso de esas instrucciones y llenan sus perfiles de Twitter, Instagram o Facebook de mensajes y fotografías donde muestran su apoyo a la causa procesista y a la la independencia de Catalunya.

El manual de uso del Libro de estilo de la CCMA recoge que "los profesionales de la CCMA no pueden hacer manifestaciones públicas que comprometan la imparcialidad de nuestros medios". Dice también que "en el ámbito público no pueden adoptar posiciones en relación con debates políticos y sociales cuando, por el trabajo que desarrollan, pueda quedar comprometida nuestra imparcialidad". Ante el incumplimiento de estas normas y antes del último ciclo electoral, los consejos profesionales de TV3 y Catalunya Ràdio hicieron llegar a los trabajadores el comunicado La responsabilidad en el uso de las redes sociales, donde les pedían "que seamos cuidadosos con nuestra propia imagen como periodistas creíbles, imparciales y objetivos. No sólo ahora que se acerca un periodo electoral, sino en todo momento".

Muchos de los profesionales de estos medios usaban las redes sociales para difundir mensajes favorables al proceso independentista o fotografías de ellos mismos envueltos con banderas esteladas o votando orgullosos en las consultas del 9 de noviembre del 2014 y el 1 de octubre del 2017. Sin embargo, después de las reclamaciones hechas por los consejos profesionales muy pocos han cambiado de actitud.

Algunos redactores justifican su exhibición ideológica en las redes aduciendo que sus cuentas son privadas y pueden decir el que quieran. Los consejos profesionales consideran que la imparcialidad la tienen que llevar también en la red: "Nuestro comportamiento en el ámbito público y privado también cuenta. Sólo tenemos una identidad digital. Por mucho que en la descripción de los perfiles de nuestras cuentas digamos que lo que decimos son solo opiniones personales, aunque no mencionemos la empresa para la cual trabajamos, si hacemos un mal uso nos afecta a todos, malogra nuestra imagen y perjudica directamente el trabajo de nuestros compañeros que están cubriendo aquel tema sobre el cual nos estamos pronunciando". "Os animamos a revisar vuestros perfiles, que penséis en las redes sociales como un medio más de comunicación profesional, que evitemos al máximo posicionarnos sobre temas de actualidad y, evidentemente, que no aboquemos ningún tipo de descalificación".

 

Panegíricos de Romeva y retuits de Puigdemont

Incluso miembros de los consejos profesionales incumplen sus recomendaciones. Lluís Caelles, presidente del de TV3, cuelga en su Twitter panegíricos de "el amigo" Raül Romeva o destaca que el PEN de EE.UU. no ve rebelión en la actuación de los líderes independendistas encarcelados. Pasa lo mismo en el Consejo Profesional de Catalunya Ràdio, con varios miembros que han incumplido o todavía incumplen el protocolo, como es el caso de Marc Garriga, Susana Ortega, Montse Poblet o Ricard Isidro.

Del recientemente creado Consejo Profesional de Programas y Contenidos Culturales y de Entretenimiento de la CCMA forman parte periodistas como Linus Puchal, productor de informativos del 3/24 que envió un mail desde su cuenta de la CCMA a Jordi Sánchez proponiéndole un plan para rodear el Parlamento o la documentalista Àngels Serres, firmante de un manifiesto por la independencia de Catalunya que apela a sus tradiciones cristianas y que retuitea continuamente los mensajes de Carles Puigdemont, Jordi Cuixart, Clara Ponsatí, David Fernández o Albano Dante. La secretaria de este órgano es Carme Canet, redactora de Catalunya Ràdio, actualmente en iCat, que abre su perfil con un cartel con los rostros de los 16 dirigentes independentistas encarcelados o en el extranjero.