El consejero de Acción Exterior de la Generalitat, Alfred Bosch, ha exigido al ministro de Exteriores, Josep Borrell, que "asuma responsabilidades y, si hace falta, que dimita" después de que haya trascendido que la Estado había hecho un seguimiento de las delegaciones exteriores del gobierno catalán que ha sido calificado por el ejecutivo de Quim Torra de actos de espionaje.

Desde la Generalitat denuncian, según avanza TV3 y que también es el medio el cual destapó la información, que este seguimiento se está haciendo desde la aplicación del artículo 155 de la Constitución a la administración catalana. Un seguimiento con el cual el ministerio de Exteriores ha pedido al Tribunal Superior de Justicia que cierre las delegaciones de la Generalitat de Berlín, Ginebra y Londres.

En este contexto, el titular de Exteriores en funciones del ejecutivo de Pedro Sánchez ha dicho, en declaraciones a la Cadena SER, que "las comunidades autónomas tienen derecho constitucionalmente reconocido a tener delegaciones en el extranjero. Si después a la hora de la verdad se ve que hacen actividades que se pueden considerar completamente ajenas a su función, entonces se tendrá que explicar a los tribunales". Borrell ha añadido que "esto es el que hemos hecho. ¿Qué quiere? ¿Que miramos hacia el otro lado y que piensen que no nos enteramos de nada?".