El proyecto de Junts per Catalunya como nuevo partido independentista empieza a andar. La formación, impulsada por Carles Puigdemont, ha celebrado este sábado su congreso fundacional como partido político con las relaciones con la dirección del PDECat tensades al máximo. El proceso fundacional se alargará hasta el 3 de octubre, cuando se aprobarán las ponencias en que se definirán la estructura, la ideología y los objetivos políticos de Junts.

Este sábado, la formación ha hecho un acto político en formato presencial y por vía telemática con la participación de Carles Puigdemont y del presidente de la Generalitat, Quim Torra.

Puigdemont ha defendido que el nuevo partido sea "la corriente central del país",. El líder de JxCat ha situado la república como única manera de "sobrevivir", ha apostado para construirla "entre todo el mundo", y ha cargado contra la monarquía española.

También han participado telemáticamente en el acto los consejeros en el exilio del gobierno Puigdemont, Lluís Puig y Toni Comín. El ex consejero de Salud ha defendido que Junts es "el espacio de quienes creen que la unidad conviene que también sea electoral, y desde la pluralidad ideológica".

Los presos de JxCat: Jordi Turull, Josep Rull, Quim Forn y Jordi Sànchez, eran físicamente en el plató desde donde se ha hecho el acto. Todos ellos han apelado a la unidad del independentismo y han pedido aparcar rifirrafes internos.

En el congreso fundacional ha habido una ausencia destacada, la de Artur Mas, que hasta ahora se ha mantenido al margen de las negociaciones para que el PDECat se integre al nuevo partido. Tampoco ha asistido la actual dirección del Partido Demócrata, que ha lamentado las dificultades, hasta ahora, para llegar un acuerdo con el nuevo partido de Puigdemont.