Jordi Pujol se consideraba el único político catalán que se podía situar al mismo nivel que Enric Prat de la Riba, dirigente de la Liga Regionalista y presidente de la Diputación de Barcelona y la Mancomunidad de Cataluña a principios del siglo XX. En un resumen del Consejo Extraordinario que celebró el gobierno catalán el 16 de julio de 1994 y que el entonces presidente de la Generalitat hizo llegar a sus consejeros se lee: "Durante el siglo XX sólo dos políticos han sido capaces de combinar el pensamiento estratégico y la acción nacionalista (Prat de la Riba y Pujol)". Este resumen lo envió Pujol el 9 de agosto para que sus consejeros reflexionaran sobre la acción política que tenía que hacerse después de las vacaciones. Paea él, Prat de la Riba era un referente fundamental. En cuanto al discurso ideológico, entendía que "tenemos una buena teoría, pero falta sistematizarla y transmitirla". "Realmente existe cuerpo doctrinal, pero se manifiesta el hecho de que no se haya escrito", se lee en el documento, que recuerda que "Prat de la Riba sí que lo escribió". El documento que aquí publicamos forma parte de la serie de los Papeles secretos, un archivo documental de un exalto cargo de la Generalitat pujolista al cual ha tenido acceso EL TRIANGLE, que lo está exhumando desde hace algunas semanas.

La reunión donde se hicieron estas afirmaciones debatió cuestiones relacionadas con la identidad, la ideología nacionalista, la competitividad de la Administración y la capacidad del país de resolver sus problemas. Había una, pero, que Pujol quiso remarcar especialmente: la autonomía. Este tema centró la primera parte de la reunión del gobierno, centrada en el capítulo Renovar el mensaje. En este apartado fue una de las pocas ocasiones en que se pronunció la palabra independencia. Se mencionó y se recogió en un texto escrito, lo cual parece que Pujol evitaba siempre. Quizás el hecho de que el documento no fuera redactado por él, sino por quien se encargó de escribir el resumen, lo hizo posible.

Se lee que "tomando el ejemplo de introducir el nuevo eje de Autonomía y entrando ya en las reflexiones, se pone de manifiesto la importancia creciente de profundizar en la autonomía, pero al mismo tiempo se afirma la existencia de un día a día que nos come. Es por eso que se requiere la necesidad de tener foros de pensamiento para rehacer y renovar el mensaje político, pues desde el gobierno hay que enviar y generar ideales. Por ejemplo, redefiniendo el papel del nacionalismo, con el planteamiento autonómico y de independencia". Más adelante, pero, se descartaba la opción independentista: "No podemos estar sometidos a la tortura de la independencia. El nacionalismo es compatible con la no-independencia del siglo XIX".

También apareció el término autodeterminación. "¿La autodeterminación es tema irrenunciable? O callamos o actuamos". El resumen no recoge por qué de las dos opciones se decantaban Pujol y cada uno de los consejeros que asistieron a este Consejo Extraordinario. El debate se planteaba con el horizonte del año 2000 y Pujol consideraba que había que renovar el mensaje después de los 14 años que llevaba gobernando Cataluña. Entendía que había que "priorizar actuaciones y estructurar nuevos discursos políticos". "Existe un cuerpo doctrinal (básicamente alrededor de las palabras del presidente Pujol), pero hay que sistematizarlo y actualizarlo, sobre todo porque este es lo que nos hace diferentes de los que afectan a todos los gobiernos del mundo".

Se reclamaba "atención con el nacionalismo español que marcará todavía más el ámbito de la expansión del nacionalismo catalán" y se planteaba cuestiones cómo: "¿Tenemos que renunciar a poner nuevos impuestos para hacer nuestra política nacionalista?" o "¿alguien rechazará pagar más impuestos, si estos van ligados a este proyecto nacionalista?". Veía que "se pone de manifiesto que no existe estrategia de como impregnar la acción de gobierno con un nuevo grado de exigencia de país", y este apartado acababa afirmando: "Tenemos un problema con la población catalana sobre la cual la acción de gobierno tiene que ser muy diferente que si fuera exclusivamente para una población española. Esto requiere hacer estrategia, actuar y evaluar".