El expresidente del gobierno español Felipe González ha considerado este jueves que no hacen falta relatores para solucionar la crisis entre Cataluña y España, y se ha mostrado preocupado por lo que ha considerado la "degradación institucional" que se está viviendo.

"¿Para que necesitamos una mesa de partidos decidida por un ejecutivo que no permite funcionar el Parlamento?", se ha preguntado el expresidente en alusión a las peticiones del Gobierno de Quim Torra.

González se muestra afín, así, a las tesis de Ciutadans, que rechaza acudir a los espacios de diálogo entre las diversas fuerzas políticas catalanas y subraya que el lugar para confrontar ideas es el Parlamento.

González se ha mostrado a favor del diálogo "sobre todo ante la crispación y el insulto", pero ha subrayado que hay que definir "el perímetro". Para él, este límite son la Constitución, el Estatuto y el ordenamiento jurídico. "Si no –ha añadido- lo que se hace es un diálogo de sordos".

A través de un vídeo difundido por la Fundación Felipe González, el expresidente ha añadido, además, que este diálogo tiene que tener lugar en el Parlamento y en el Congreso de los Diputados, y se ha mostrado muy crítico con las mesas entre partidos que propone el ejecutivo de Quim Torra.