La mesa de diálogo entre administraciones pactada por Esquerra Republicana y PSOE es el foco de nuevas fricciones en el Gobierno de la Generalitat, un nuevo motivo de discrepancia entre los dos socios que sustentan el Ejecutivo catalán. Mientras que los republicanos apuestan de manera clara por esta vía, Junts per Catalunya recela y pide rescatar la figura del relator o mediador para garantizar el cumplimiento de los acuerdos que se logren en estas conversaciones.

"Venimos del proceso y vemos la falta de veracidad del Estado; nos parece que es una figura interesante", ha señalado al respeto la diputada postconvergente Gemma Geis a RAC1.

JxCat hizo hincapié en la necesidad de "establecer un marco de condiciones y garantías" que incluirían "un mediador", en palabras de Batet, "una figura importantísima para establecer un marco de garantías entre gobiernos". Los postconvergentes argumentan que "experiencias" pasadas obligan a exigir estas garantías.

Sergi Sabrià, presidente del grupo parlamentario republicano, admite que un relator "podría ayudar" y que a su formación le parece "bien". Aún así, rechaza que "sea una nueva condición para continuar las conversaciones" con el Gobierno de Pedro Sánchez.