La expresidenta del Parlamento Núria de Gispert ha anunciado que "durante un tiempo largo dejo en suspenso mi cuenta de Twitter ", desde donde ha protagonizado numerosas discusiones y polémicas los últimos años. La última de ellas tuvo como consecuencia la pérdida de la Cruz de Sant Jordi que el gobierno de la Generalitat anunció que le otorgaría.

"Agradezco de todo corazón el apoyo, el calor y los ánimos que he recibido estos últimos días de tantas personas, muchas de ellas desconocidas, y que refuerzan mi convicción de que somos un gran pueblo", ha manifestado en el mismo mensaje.

Esta semana, De Gispert ha puesto la concesión de la Cruz a disposición del gobierno catalán, y el ejecutivo que preside Quim Torra ha optado por la revocación de una distinción inicialmente concedida, según la explicación oficial, como reconocimiento a su etapa como presidenta del Parlamento.

El detonante del giro fue la indignación generada por un tuit en el que De Gispert trataba de cerdos a dos políticos de Cs, Inés Arrimadas y Juan Carlos Girauta, y a dos más del PP, Dolors Montserrat y Enric Millo. De Gispert, eso sí, borró el tuit y negó que tuviera intención de insultarlos, aduciendo que no se había dado cuenta de la referencia porcina incluida en el mensaje que difundió.

El PSC planteó una iniciativa parlamentaria para instar al gobierno de Torra a revocar la concesión, que no sólo justificaba con los tuits polémicos que De Gispert seguía publicando incluso tras anunciarse que recibiría la Cruz, sino recordando que el Parlamento la reprobó en 2018 precisamente por su uso de las redes sociales.

En concreto, De Gispert invitó la jefa de la oposición, Inés Arrimadas, a marcharse de Cataluña. Ahora, la expresidenta del Parlamento catalán ha comunicado su decisión de abandonar temporalmente Twitter coincidiendo con la despedida de Arrimadas en la cámara catalana.