El proyecto del diseñador Custo Dalmau de construir una urbanización y un hotel en sa Guarda, en Cadaqués, ha quedado parado. El alcalde en funciones de esta localidad de la Costa Brava, Josep Lloret (ERC), ha ordenado la suspensión de los trabajos después de que el departamento de Territorio y Sostenibilidad haya detectado una anomalía en el proyecto, que tiene todos los permisos desde el año 2013.

Esta irregularidad es la carencia de un pozo para el abastecimiento de agua de la futura urbanización que, en principio, preveía la construcción de 104 chalés y un hotel de 50 habitaciones. La enorme controversia que ha provocado el proyecto del diseñador Custo Dalmau, duramente criticado por los grupos ecologistas Amics de la Natura de Cadaqués y SOS Costa Brava, ha hecho que la empresa promotora haya anunciado una reforma del planeamiento, que reducirá la construcción a 43 casas y el hotel, con un importante incremento de las zonas verdes previstas.

Los ecologistas han denunciado que la ejecución de este proyecto, que se encuentra cerca del parque natural del Cap de Creus, comportará la eliminación de un millar de olivos y la destrucción de elementos arquitectónicos singulares, como muros de piedra seca y cabañas de pastor. Además, aseguran que una gran parte del terreno afectado supera el máximo del 20% de desnivel que prevé la normativa urbanística catalana.

Los graves problemas financieros que ha sufrido la firma Custo Barcelona en los últimos años habían paralizado el inicio de las obras. Pero hace unos meses decidió reactivarlas y empezó la construcción del vial de acceso a la futura urbanización. Esto ha desencadenado una guerra judicial, con la interposición de denuncias por parte de los grupos ecologistas ante la Fiscalía de Figueres y el juzgado contencioso administrativo de Girona por delitos contra la ordenación del territorio y prevaricación urbanística.