El director de TV3, Vicent Sanchis, quería que el documental que preparaba la televisión pública catalana sobre los dos años de prisión provisional que pasó el expresidente del Barça, Sandro Rosell, incluyera testigos que cuestionaran la sentencia que le dejó en libertad. Así lo explicó en el Parlament, el viernes 17 de julio, Christian Garcia, que era director de Deportes de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) cuando se realizó El caso Rosell.

Garcia compareció en la comisión de control de la CCMA a petición de todos los grupos parlamentarios y después de que Sanchis sugiriera esta posibilidad cuando le pidieron cuál había sido su participación en la supresión de dos fragmentos del documental cuando se emitió el 17 de mayo. Sanchis dijo, cuando compareció en la comisión de control cinco días después de la emisión, que no había "intervenido en ningún momento" en su proceso de edición.

El director de TV3 pidió este contrapunto en la reunión que se celebró en su despacho, el 4 de marzo, para visionar el teaser que resumía el documental en unos minutos. Christian Garcia explicó en el Parlament que en aquella reunión, en la cual participaron él mismo, el director de TV3, el director del documental, Víctor Lavagnini, y otros directivos de la televisión, "Sanchis decía que teníamos que aportar otras miradas. Dijimos que no las había contrarias a la absolución. Sólo podían venir de la fiscalía y de la jueza instructora". Pese a la negativa de Garcia y Lavagnini a incorporar estos testigos al documental, uno de los abogados de Sandro Rosell recibió la llamada de un periodista de informativos de TV3 que intentó que le confirmara si había algún testigo o pruebas contra Rosell.

Vicent Sanchis criticó con dureza la versión que recibió de El caso Rosell y dijo que era una "santificación, una beatificación, una hagiografía", según explicó Garcia en el Parlament. Víctor Lavagnini retiró su firma del documental y Christian Garcia dimitió de su cargo el 1 de julio pasado. En la comisión de control, el ya exdirector de Deportes de la CCMA, negó que su dimisión tuviera nada que ver con el escándalo provocado por la censura de El caso Rosell.

Del documental desaparecieron, pues, dos fragmentos cuando se emitió en TV3. Uno era la alusión a la relación de la productora audiovisual Mediapro con el caso conocido como Fifagate, investigado por la jueza Carmen Lamela, que es quien mantuvo a Rosell y a su socio Joan Besolí en prisión preventiva dos años. En el documental se citaba el registro policial de las oficinas de Imagina Group, que forma parte de Mediapro, en cumplimiento de una comisión rogatòria de los Estados Unidos, y el pago por parte de la filial de Imagina en este país de una multa de 24 millones de dólares a la Fiscalía de Nueva York por la implicación de dos de sus directivos en un sistema de sobornos a directivos de la FIFA.

Christian Garcia justificó la eliminación de este fragmento diciendo que mantenerlo habría supuesto que acusaran al documental de "judicializar la justicia" y confundió las 13 líneas de investigación policial secreta durante dos años sobre Rosell con el encausamiento y posterior archivo del registro de Mediapro. El otro fragmento suprimido fue la lectura de Sandro Rosell de unas frases de su libro Un fuerte abrazo. Garcia dijo que lo habían suprimido por una cuestión "estética", porque quedaba mal tal como lo había leído y no le podían pedir que lo repitiera 17 veces hasta que quedara bien.