El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha reaccionado a la interposición de varias querellas contra él, anunciada por director de TV3, Vicent Sanchis, recomendándole que "rece para que siga Sánchez" como presidente del gobierno español. Avanza que si él llega ser presidente, "si usted sigue insultando al pueblo español, no recibirá ni un euro de dinero público". Además, ha desafiado a Sanchis a celebrar un debate cara a cara público donde el líder del partido naranja asegura que explicaría los ejemplos de manipulación que atribuye a la televisión pública catalana.

Rivera, que se enganchó en directo con la presentadora de Els Matins, Lídia Heredia, el año pasado, cuando acusó a TV3 de ser "un aparato de propaganda separatista", afirma que "un presentador de TV3 insultó a Inés Arrimadas", que "ustedes se mofaron del señor Enric Millo por dar un riñón a su mujer", que "ustedes denominaron extrema derecha a los convocantes de la gran manifestación constitucionalista del 8 de octubre", y que "ustedes, incluso, llegan a quemar constituciones en un plató de TV3 ".

El movimiento en los juzgados anunciado por Sanchis este jueves en el Parlamento catalán viene motivado, según explicó el director de TV3, porque "miente descaradamente", ya que "nadie desde TV3 llamó «puta» a Arrimadas". También adelantó que atribuirán a Rivera la presunta comisión de delitos de injurias, calumnias e incitación al odio.

Rivera, de hecho, explicó el pasado 27 de marzo en Antena 3 que "en TV3 se ha llegado a llamar «puta» a Inés Arrimadas", cuando en realidad quien sugirió un insulto en ese sentido contra la dirigente del partido naranja fue el actor Toni Albà, un habitual del Polònia de TV3, y lo hizo desde Twitter. La Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) rechazó el comentario de Albà y el actor, que ha negado que quisiera insultar Arrimadas, fue apartado por la productora del programa. Finalmente, Albà ha anunciado durante las últimas horas que no seguirá en el Polònia.