Con las elecciones municipales en el horizonte, diez compañías -algunas formando UTE- compiten para conseguir el mayor contrato del Ayuntamiento de Barcelona, el de la limpieza y la recogida de residuos. Está dotado con 397 millones de euros anuales durante ocho años, 28 millones al año más que el contrato actual con el objetivo de incrementar la plantilla y mejorar los servicios en los barrios. En total, casi 3.200 millones.

Los candidatos son Cespa (de Ferrovial), Corporación CLD, FCC Medio Ambiente, Urbaser (del grupo ACS), la UTE de Ascan Servicios Urbanos y Construcciones Rubau, Valoriza (de Sacyr), y la UTE de OHL Servicios Ingesan, José Antonio Romero Polo, SAU-Acciona Servicios Urbanos.

El contrato ha sido fraccionado en cuatro lotes, lo que, según el Ayuntamiento, explica que esta vez haya atraído más concurrencia que nunca. Cada contrato podría tener una adjudicataria diferente. Están en juego la limpieza de las calles, zonas verdes y playas de la capital catalana, además de la recogida de residuos y el vaciado de las papeleras.

Una de las novedades difundidas es la posible introducción de la tecnología en los contenedores para impulsar el reciclaje, uno de los objetivos principales. Por otro lado, queda fuera de la adjudicación el control del servicio. Después de las irregularidades que se atribuyeron al último adjudicatario, por primera vez el consistorio se reserva esta función.