La pelea a machete y catana por el centro de Badalona, que se saldó con un muerto y dos heridos graves, ha vuelto a poner el fenonem de las bandas en ell mapa de la ciudad. Pakistaníes, dominicanos, marroquíes, senegaleses, rumanos, chinos... una ONU de nacionalidades que se han dividido el territorio catalán en parcelas que se disputan con violencia.

La desarticulación de las bandas dominicanas por parte de los Mossos en la zona de Ciutat Vella dejó el campo abierto para que se instalaran los pakistaníes, que se dedican al tráfico de drogas y son en parte responsables del repunte de la heroína en la ciudad. El distrito de Ciutat Vella también es un territorio donde las mafias de tráfico de mujeres se han hecho fuertes.

Divididas entre rumanos y senegaleses, estas mafias controlan la prostitución de mujeres del Este y de chicas de la zona subsahariana, y son frecuentes las peleas para controlar las calles. La mafia rumana también tiene el monopolio de la mendicidad en Barcelona. Clanes enteros se dedican a mendigar por las calles, y muchos de ellos van acompañados de perros drogados y apaleados para inspirar más compasión. Un hecho que han denunciado varias asociaciones animalistes. Los hurtos también son una de sus especialidades, y aquí topan con los marroquíes, la Txarmile, que tienen en el tráfico de hachís y los robos su modus vivendi.

La mafia china, especialmente la Bang de Fujian, una de las provincias chinas, tal como nos apunta el inspector Moisés Fernández, de la UCRIF, está especializada en el tráfico de mujeres, la prostitución, el juego y, cada vez más, en el tráfico de drogas, con explotaciones de marihuana. Instalados en pisos-burdel esparcidos por el Eixample, fueron recientemente objeto de una operación policial que descabezó una de las bandas, con la detención de 39 personas y la identificación de 41 víctimas. Pero esto sólo es la punta del iceberg.

Desde el Este, y sin un barrio o un lugar en concreto, las mafias de georgianos, serbios y albanokosovares se han especializado en robos de coches de alta gama y chalés. Su ámbito de actuación preferencial es la Costa Brava. Llama la atención que los sicarios más letales y eficientes sean exmilitares de las repúblicas del Este.

Los dominicanos de Trinitarios, Blood 901, Vatos Locos o Base 6 se extienden por el área metropolitana y su actuación es de dominación del territorio y el control del tráfico de drogas. Las peleas entre estas bandas, por extorsiones y secuestros, empiezan a ser moneda corriente. Los ecuatorianos, bajo el apodo de Caballeros Negros, vuelven a las calles y han empezado una guerra civil con el resto de bandas. Las calles no son el objetivo principal, sino los lugares de ocio, como por ejemplo las discotecas latinas, muy abundantes al área metropolitana, que son el epicentro del trapicheo de drogas y el lugar ideal de captación de nuevos miembros.