Mientras todo el mundo debate el tema de las salidas escalonadas del confinamiento para los menores, hay otros que se enfrentan a la pandemia casi como pueden. Se trata de los menores tutelados por la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) de la Generalitat que están viviendo el confinamiento en centros y pisos de acogida. Para el sindicato CGT, estos chicos más que héroes son supervivientes. El sindicato, a través de un escrito, pone de manifiesto que la política de la DGAIA es de improvisación y negligencia, además de una desidia generalizada hacia este colectivo de menores tutelados.

La CGT ha pedido en repetidas ocasiones a la DGAIA que provea del material necesario a los profesionales que trabajan en los centros de menores, pero las mascarillas, guantes o los equipos de protección individuales (EPI) no han llegado nunca, ni siquiera los tests necesarios para poder hacerse la prueba de la Covid-19. Los menores, confinados en los centros de acogida, no pueden ni siquiera estar en una habitación individual si se sospecha que alguno de ellos tiene la enfermedad, puesto que la saturación de los centros lo hace imposible.

Los trabajadores, que todo y las carencias continúan haciendo su trabajo con los menores, se quejan de poner en riesgo constante tanto a los niños como a sus familias mientras desde la DGAIA se les está negando la prueba de diagnosis, así como tampoco se está haciendo ninguna revisión a los jóvenes. El sindicato también hace un llamamiento al consejero de Educación, Josep Bargalló, para pedir maestros y ordenadores para que los chicos puedan seguir las clases de manera virtual tal como están haciendo miles de niños en Cataluña y que "garantizará aquello que tanto los gusta decir de la igualdad de oportunidades".

Los menores de los centros, que todavía se duda si estarán acogidos dentro de los planes de salidas de la Generalitat, afrontan la crisis con masificación, carencia de recursos y siendo, como dicen desde la CGT, víctimas de un maltrato institucionalizado que no les protege. El sindicato hace hincapié en la que consideran "nefasta actuación de las empresas sociales que sólo buscan beneficios"

Desde la DGAIA y firmada por la directora, Esther Cabanes, se han enviado cartas alentadoras a los niños confinados en los centros de menores en que se les trata de pequeños héroes resilientes. Estas cartas prototipo envalentonando a la población y que han recibido entre otros los funcionarios de prisiones, los trabajadores de los centros menores o los trabajadores a las residencias, parecen la respuesta general del gobierno catalán ante la crisis. Unas buenas palabras que no pueden esconder la carencia de material con que se enfrentan estos profesionales en sus trabajos.