Poco después de un mes de la entrada en vigor de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) los representantes municipales miran hacia el cielo para ver los primeros resultados, pero harían bien de bajar la vista cabe el suelo, de vez en cuando, puesto que hay zonas de Barcelona que tienen unos niveles de contaminación del subsuelo muy por encima de lo que permite la comunidad europea.

Concretamente el municipio de Sant Adrià de Besòs y la zona, limítrofe con Barcelona, del Fòrum. Una área que recoge los desechos y las cenizas de la incineradora Tersa y que provoca que los últimos estudios de contaminación de subsuelo den valores 20 veces superiores en plomo y 400 veces más dioxinas de las permitidas en países como Alemania.

Silvina Frucella, de la Plataforma Airenet, denuncia que "una de las vecinas más antiguas de la zona de la Rambleta de Sant Adrià afirmó que los barrios se hicieron a base de llenar los barrancos con cenizas y desechos de Tersa y se corroboró con un estudio. No sólo se relllenó la Rambleta de Sant Adrià, sino también los espigones de la playa y el subsuelo del Fòrum". La exposición a dioxinas, tanto del aire como del suelo, aumenta en 2,3 las posibilidades de sufrir un cáncer según un estudio de la Universitat Rovira i Virgili.

Los desechos de las grandes empresas ha servido, durante décadas, para llenar barrancos, torrentes y desniveles y poder levantar bloques de pisos. Desde Airenet se hace hincapié en los materiales muy contaminantes que formaban estos escombros, como explica Frucella "las cenizas con furanos, dioxinas y metales pesados son considerados como residuos peligrosos por ley y hay de pasar por un proceso de inertización. A pesar de que el ayuntamiento dice que tendrían que estar descontaminadas, queremos la seguridad que es así."