La entidad ecologista SOS Costa Brava ha denunciado una tala masiva de pinos en el litoral del municipio de Pals (Baix Empordà). Concretamente, esta agresión está localizada en el pinar sobre las dunas de la zona Pals Mar, donde está proyectada la construcción de 69 chalés.

La tala de los árboles y la destrucción de este delicado ecosistema cuenta con el visto bueno del Ayuntamiento en funciones de la localidad. En un comunicado hecho público, el consistorio caducado afirma que este destrozo es legal y está amparado por la normativa urbanística vigente, que califica este lugar de “zona urbana”.

Recordemos que, a principios de año, la Generalitat impuso una moratoria en todo el litoral de las comarcas de Girona para impedir la construcción de nuevas promociones inmobiliarias, en espera que se redacte un Pla Director Urbanístico (PDU) de la zona. Pero esta moratoria no impide que se produzcan atentados ecológicos como los que se están perpetrando en la playa de Pals o en Sa Riera (Begur).

El establecimiento de esta moratoria urbanística fue una victoria de los grupos ecologistas, muy activos en la defensa de la Costa Brava. Pero la presión del sector inmobiliario propició que, a finales de marzo, la Generalitat levantara parcialmente la moratoria en cuatro municipios del litoral.

La destrucción de este pinar de las dunas de Pals –un ecosistema único, muy valioso y remarcado por su excepcional interés biológico y paisajístico- es la prueba de la ambigua política del consejero de Territorio y Sostenibilidad, Damià Calvet. La entidad SOS Costa Brava y otros colectivos han comenzado gestiones y movilizaciones para protestar por esta nueva agresión contra el patrimonio natural.