Miles de personas han llenado los alrededores del Camp Nou desde las cuatro de la tarde para participar en la convocatoria del Tsunami Democrático con el lema "Spain, sit and talk". Los manifestantes, provenientes de toda Cataluña, se reúnen en los accesos del estadio azulgrana, donde se disputa el 'clásico' entre el Barça y el Real Madrid. La protesta ha provocado caos circulatorio en la entrada de Barcelona por la avenida Diagonal.

Después de sonar el himno del Barça, los aficionados han enseñado pancartas individuales con el lema de la convocatoria, siguiendo las instrucciones de Tsunami Democrático, unas pancartas que han sido debidamente distribuidas antes de que los forofos entraran al campo.

En los cacheos para entrar al estadio, los servicios de seguridad del FC Barcelona han requisado algunas de las pancartas con el lema de la convocatoria, caretas con el rostro de Leo Messi y otros materiales. En los alrededores del estadio también se han podido ver balas de foam gigantes en contra de la "violencia policial".

El Tsunami ha impulsado la acción con la voluntad de visibilitzar "dentro y fuera el Camp Nou" la situación política en Cataluña, aprovechando uno de los acontecimientos deportivos más seguidos en todo el mundo.

Los Mossos d'Esquadra son los responsables de diseñar el dispositivo de seguridad para el 'clásico' y el ministerio de Interior ha enviado 400 agentes para posibles movilizaciones que se puedan llevar a cabo en otros puntos de Barcelona antes, durando o después del partido. La seguridad en el interior del campo va a cargo del FC Barcelona.