La Generalitat de Cataluña ha reiterado este miércoles que dejará de facilitar ayudas mediante tarjetas comedor a partir del 31 de julio, aunque el Parlamento de Cataluña aprobó una moción que exigía al ejecutivo de Quim Torra el mantenimiento de estas ayudas para los menores de familias con menos recursos, en el marco de la crisis causada por la pandemia del coronavirus.

Después de que varios alcaldes del área metropolitana de Barcelona, entre ellos Ada Coláis y Núria Marín, le dirigieran una carta para pedirle que reconsiderara la decisión, el consejero de Educación, Josep Bargalló, ha manifestado que las becas comedor -origen de las tarjetas- corresponden al periodo del curso escolar y ha descartado otorgarlas durante el mes de agosto.

El consejero ha argumentado que serían "injustos" si siguieran aplicando esta herramienta, ya que algunos menores de familias vulnerables se benefician y otros reciben otras prestaciones. Además, ha indicado que el objetivo en el actual contexto es facilitar la comida a estos niños, objetivo para el que considera que la tarjeta facilitada hasta ahora no es la opción óptima.

Bargalló, eso sí, se ha comprometido a buscar una alternativa para garantizar la alimentación de los menores en riesgo de exclusión durante el mes de agosto. Una "ayuda a los ayuntamientos que están haciendo este trabajo", ha indicado.