El Tribunal Supremo ha condenado al exministro de Transportes José Luis Ábalos a 24 años y tres meses de cárcel como culpable de los delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias. La pena de prisión es la que había pedido la Fiscalía Anticorrupción, pero Ábalos deberá cumplir un máximo de 16 años y medio.
La sentencia de la Sala de lo Penal sobre el caso de las mascarillas, dictada por unanimidad y conocida este lunes, también impone una condena de 16 años y medio a Koldo García, exasesor de Ábalos, por los mismos delitos, con un cumplimiento máximo de 15 años. Esta pena es tres meses mayor que la planteada por el Ministerio Público.
En cuanto al empresario y comisionista confeso Víctor de Aldama, el Supremo ha dictado una condena de cuatro años y medio, que quedará suspendida si cumple algunas condiciones, como no delinquir, puesto que la Sala considera que su confesión ayudó a esclarecer el caso. Aldama tendrá que cumplir un año de servicio en la comunidad.
Lectura a puerta cerrada
El juez ha hecho pública la sentencia en una lectura pública a puerta cerrada, que se ha alargado más de una hora y que ha contado con la presencia de las defensas de todas las partes. El magistrado ha solicitado la retirada de los dispositivos móviles para evitar filtraciones, según fuentes judiciales.
La Sala de lo Penal ha informado también personalmente de la pena a Aldama y ha pedido la comparecencia por videoconferencia del exministro y su exasesor, que se encuentran cumpliendo prisión provisional en Soto del Real desde finales de noviembre del año pasado.
Organización criminal
En la sentencia, el juez considera que Ábalos, Koldo García y Aldama formaron parte de una «organización criminal dedicada a obtener beneficios económicos». Lo hicieron, según concluye, aprovechándose de la posición del exministro y repartiéndose las funciones de forma que cada uno «asumía un papel diverso».
El Supremo sostiene que Ábalos «aportaba la autoridad que le confería su máxima responsabilidad» dentro del ministerio y el PSOE, que Koldo García actuaba como su «hombre de confianza», y que Aldama era la persona que, «en beneficio propio y de los terceros», conseguía las adjudicaciones de contratos.
Catorce sesiones de juicio
El juicio por el caso de las mascarillas quedó visto por sentencia el pasado 6 de mayo tras 14 sesiones en las que testificaron unos setenta personas, entre cargos públicos, funcionarios, empresarios, peritos, guardias civiles y alegados de los tres acusados. Tras las sesiones, la Fiscalía acordó mantener la pena de 24 años de cárcel para Ábalos, 19 y medio para Koldo García, y 7 años para Aldama.
El PP, que lideró las acusaciones populares del caso, tampoco modificó las peticiones de pena de 30 años de cárcel para el exministro y el exasesor, pero acordó rebajar en dos grados la petición de prisión para Aldama, situándola en 5 años y dos meses, por su «colaboración con la justicia».
En el último turno de palabra, Ábalos calificó su caso de «claramente mediático, juzgado hace tiempo y con una condena clara» y ha criticado «la miseria» que rodeó la causa. En una línea similar se expresó Koldo García, que admitió estar «destrozado» en todos los ámbitos. «A mí ya no pueden hacerme más daño», dijo.
















