De la campaña electoral del Real Madrid ha trascendido otro de esos secretos de Joan Laporta que, probablemente, ni es el primero ni será el último. Tiene que ver con su afición —y más que generosa predisposición— a adornar determinadas operaciones con comisiones, como la que se llevó el financiero de cabecera de Florentino Pérez, Anas Laghrari, de poco más de 10 millones de euros por la primera palanca azulgrana del polémico verano de 2022: la venta del 25% de los derechos televisivos de la Liga a Sixth Street durante 25 años.
El Barça obtuvo, a cambio, una entrada de dinero de unos 600 millones de euros, articulada en dos operaciones: una primera de 200 millones por la venta del 10% de los derechos, cerrada antes del 30 de junio de 2022 para ajustar el ejercicio 2021-22, y una segunda, formalizada poco después, concebida como cojín financiero para el ejercicio 2022-23.
La denuncia del candidato opositor a Florentino Pérez, Enrique Riquelme, se centraba en que habría sido el propio presidente del Real Madrid quien recomendó a Laporta los servicios de Laghrari como asesor para salir del atolladero económico en el que se había metido el presidente del Barça un año antes, tras la controvertida decisión de aflorar 555 millones de euros en pérdidas.
Florentino ayudó al Barça —o, más concretamente, Laporta— a sobrevivir cuando estaba contra las cuerdas. Eso es lo que Riquelme ha reprochado a su rival en las elecciones y lo que ha resucitado el rebote de una operación que no resultó tan beneficiosa para el Barça como sí lo fue para Key Capital, el fondo controlado por Laghrari y su socio Alex Matitia. La firma se llevó 10,5 millones de euros, cerca de 13 millones con el IVA incluido, por su intermediación, aproximadamente un 1,7% de la operación.
Lo ha publicado El Confidencial a raíz de este flanco abierto por Riquelme en el marco de una campaña electoral más bien agria y llena de reproches entre los dos únicos candidatos a la presidencia del Real Madrid.
El Barça, sin embargo, solo pudo agarrar a LaLiga un cierto margen de fair play gracias a la primera cesión del 10% de los derechos televisivos. Javier Tebas y su equipo detectaron rápidamente que la maniobra de vender anticipadamente activos y patrimonio para financiar fichajes suponía esquivar los controles básicos de supervisión económica y abría una tentación que convenía evitar para el resto de clubes.
Así, LaLiga modificó su reglamento y, de la segunda operación —la venta del 15% de los derechos televisivos—, Laporta apenas pudo destinar a los fichajes un 5% de los 400 millones de euros ingresados. Con estos recursos se acabaron incorporando futbolistas como Raphinha, Robert Lewandowski, Jules Koundé, Andreas Christensen, Héctor Bellerín, Marcos Alonso o Franck Kessié, entre otros.
Con los traspasos de los jugadores —y las correspondientes comisiones— ya cerrados, Laporta tuvo que recurrir a una nueva ingeniería contable para poder inscribirlos, activando la conocida palanca de Barça Studios, una operación que con el tiempo ha quedado severamente cuestionada y que, según sus críticos, da argumentos a quien sostiene que buena parte de los fichajes de aquel verano no deberían haber sido inscritos.
El propio Tebas ha reconocido que Laporta presentó contratos y garantías de pago vinculadas a Mediapro y Socios.com que finalmente no se materializaron en los términos previstos. También ha sido objeto de controversia la plusvalía de 167 millones de euros que el presidente azulgrana registró en las cuentas derivada del negocio de los derechos televisivos y que, según esta interpretación, nunca se traducirá en ingresos efectivos de caja para el club.
Solo el paso del tiempo seguirá desvelando detalles aún desconocidos de aquel verano de 2022, en el que incluso los amigos de Florentino Pérez acabaron sacando provecho de la fragilidad azulgrana. Unos lo hicieron en forma de comisiones, como Key Capital, Anas Laghrari y Alex Matitia; otros, como Sixth Street, a través de una operación que le permitirá ingresar, según las estimaciones, alrededor de 1.200 millones de euros procedentes del Barça hasta el año 2047.















