El primer desahucio de un vecino del bloque ubicado en el número 14 de la calle Sant Agustí, en el barrio de Gràcia de Barcelona, se ha aplazado este miércoles gracias a la presión vecinal. La comitiva judicial ha llegado a la zona a las 10 de la mañana y tras negociar con el inquilino afectado, Txema Escorsa, el Sindicat de Llogateres y el Servicio de Mediación de Vivienda del Instituto Municipal de Vivienda de Barcelona, se ha llegado a un acuerdo para aplazar el lanzamiento hasta el 15 de abril.
Más de 500 personas se han concentrado frente al inmueble para detener el lanzamiento, decidido después de que la propietaria del edificio, New Amsterdam Developers (NAD), adquiriera la finca en 2023 e iniciara un proceso para no renovar los alquileres y transformar los pisos en colivings, según denuncian los vecinos.
El acuerdo ha llegado tras una movilización ciudadana que comenzó el martes por la noche con una jornada reivindicativa promovida por el Sindicat de Llogateres y el Sindicat de l’Habitatge de Gràcia.
Pactar una solución
El portavoz del Sindicat de Llogateres, Enric Aragonès, ha vuelto a reclamar que se negocie una solución pactada y se ha mostrado convencido de que la ciudadanía ganará este pulso. Además, se ha preguntado «cuántos policías está dispuesto a enviar al Gobierno para echar de casa a un profesor de instituto».
Algunas de las personas movilizadas han pasado la noche en el exterior del bloque tras participar en una velada reivindicativa, a la espera de que comience un desayuno popular.
Txema Escorsa es el primer inquilino de la finca que se ha enfrentado a un proceso de desalojo de estas características. Además, el Sindicat de Llogateres destaca que es el primer desahucio en puerta impulsado por una empresa de colivings en la capital catalana.
El Síndic, el Ayuntamiento y la Generalitat
Los activistas han insistido en que los vecinos afectados han intentado hasta ahora negociar sin éxito con NAD y que mantienen su disposición a encontrar una solución pactada que permita que ningún vecino tenga que marcharse de casa. En este sentido, el Sindicat de Llogateres ha propuesto este martes abrir un proceso de mediación a través del Síndic de Greuges de Barcelona. La institución ha aceptado la petición.
También este martes, el Ayuntamiento de Barcelona ha avalado la mediación y ha exigido a la propiedad detener el desahucio, advirtiendo de que «acciones especulativas» como las de NAD «no son bienvenidas» en la ciudad.
Por su parte, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha asegurado que su gobierno se opone «frontalmente» al desahucio de los vecinos de este bloque. «Hemos activado todos los mecanismos legales para proteger a los vecinos», ha anunciado desde su cuenta en la red social X.

