El expresidente del FC Barcelona Josep Maria Bartomeu ha asegurado este viernes en el juzgado que él encargó a la empresa I3 Ventures la monitorización de la reputación del club en las redes sociales, pero no la difusión de mensajes contrarios a los opositores de su junta directiva. Bartomeu y su principal asesor, Jaume Masferrer, han declarado como investigados en el llamado caso Barçagate por el pago de unos 2 millones de euros a I3 Ventures, a la que se atribuyen tuits difamatorios contra opositores a su junta y futbolistas del club. El mosso d’esquadra que dirigió la investigación ha ratificado los informes que ha presentado la policía.
Grau y Ponti
El exdirector gerente del FC Barcelona Òscar Grau y el exresponsable jurídico Román Gómez Ponti declararon en 2021 en el juzgado que la contratación de la empresa I3 Ventures para monitorear la reputación del club en las redes sociales fue un encargo y orden directa de Bartomeu. Ambos aseguraron que las órdenes presidenciales no se discutían y que por eso no se pusieron en cuestión los diversos contratos por tres temporadas que sumaban 2,3 millones de euros. Además, explicaron que el informe forense que se encargó a la auditora PWC tras estallar públicamente el escándalo costó unos 600.000 euros.
Grau y Gómez Ponti coincidieron en apuntar que el partido jugado en el Camp Nou el 1-O, a puerta cerrada para evitar altercados, provocó muchas críticas y ataques a la directiva, e incluso amenazas desde las redes sociales, e hizo ver al club que necesitaba una monitorización de sus redes y su reputación. Indicaron también que fue Bartomeu quien ordenó directamente a Grau y Gómez Ponti que se debía contratar I3 Ventures, del grupo Nicestream.
El contrato lo negociaron el asesor presidencial de entonces, Jaume Masferrer, y el responsable de I3 Ventures, el uruguayo Carlos Ibáñez. Ambos negaron saber que esta empresa también estaba detrás de cuentas anónimas de Twitter que criticaban a futbolistas del club y otros personajes del entorno azulgrana que criticaban a la directiva de Bartomeu.
Cuando se destapó el caso, en febrero de 2020, el club encargó un informe de auditoría forense a PWC, que acabó facturando 600.000 euros al Barça por la investigación, aseguró Gómez Ponti. El exresponsable jurídico también dijo que el departamento de compliance del club era «desastroso» porque se filtraban informaciones internas y algunos informes no estaban ajustados a derecho, según él. La responsable de este departamento, Noelia Romero, fue despedida cuando denunció algunas irregularidades en relación con este caso.
Amalgama y el Laietà
En un informe, los Mossos d’Esquadra apuntaron que Bartomeu habría desviado dinero del club hacia empresarios amigos y periodistas afines. La policía catalana encontró pagos de 233.000 euros a Amalgama Marketing de 2015 a 2020. Según el informe, el Barça contrató a Amalgama por 84.000 euros por temporada en los años 2018-2019 y 2019-2020. Además, añade que la mayoría del dinero acababa en manos de otros periodistas y empresarios por indicación expresa de Bartomeu, que establecía los importes y conceptos de las facturas.
El propietario de Amalgama es Miquel Sambola. Se da la circunstancia de que su padre es el presidente de honor del Club Deportivo Laietà, y su hermano es gerente. Este club, situado junto al Camp Nou, fue la única entidad que cobró del Barça por las molestias causadas por el derribo del Miniestadi en 2018: 1,5 millones de euros. La policía catalana dice que el empresario es amigo personal de Bartomeu y que los tres trabajaron en la campaña electoral del expresidente.
Los investigadores también aseguran que en octubre de 2020, en plena pandemia de la covid-19, y mientras el club recortaba gastos, Bartomeu ordenó duplicar los pagos a la empresa, pasando de 7.000 a 15.000 euros mensuales. Entre los trabajos facturados por la empresa en el club hay una campaña por el Balón de Oro de Messi.













