Que el actual portavoz de Junts en el ayuntamiento, Lluís Matas, se presentará a las primarias para volver a ser el candidato a alcalde en las próximas elecciones municipales y ha denunciado que el aparato de Junts pone trabas a la afiliación de una treintena de simpatizantes que quieren darse de alta para apoyarle. Matas ya tuvo un enfrentamiento con la dirección del partido cuando le obligó a salir del gobierno de la ciudad, en el que ocupaba la tenencia de alcaldía de Promoción Económica y Proyección de la Ciudad. Él y la otra concejala de Junts en el consistorio, Katia Botta, tuvieron que salir del gobierno presidido por la socialista Marta Farrés después de que una asamblea interna del partido lo aprobara por 31 votos a favor y 26 en contra.
Cuando se produjo esta votación, el pasado mes diciembre, se especuló con la posibilidad de que los dos concejales de Junts abandonaran el partido y continuaran en el gobierno pero finalmente acataron la decisión de la asamblea. La tensión que sufre en Sabadell la formación presidida por Carles Puigdemont ha subido de tono cuando Matas ha acusado a Francesc Baró, jefe de la ejecutiva local, de querer «sacarlo de circulación». Tanto él como Bota recibieron el pasado lunes 2 de marzo correos electrónicos en los que se les notificaba que se les había abierto un expediente sancionador por incumplir las directrices del partido.
«Salimos del gobierno, les pasamos el orden del día del pleno, votamos todo lo que nos dicen, nos hemos comido todos los marrones», ha lamentado el todavía portavoz de Junts en el ayuntamiento de Sabadell. El próximo marrón que todo apunta que se tendrá que comer es la expulsión de Junts.














