Endesa sigue sin pagar la deuda contraída con el grupo alemán Asset por la construcción durante seis años de una línea de alta tensión que recorre casi 40 kilómetros entre las localidades de Lucainena y Carboneras. Endesa dice que ya no dispone de las capacidades de potencia Mw acordadas y se niega a compensar los enormes costes necesarios para la construcción de la línea de alta tensión, con más de 120 propiedades afectadas.
Mientras tanto, Endesa ha podido a lo largo de estos años explotar la línea de alta tensión, obtener los beneficios derivados de la misma y capitalizar en el balance esta construcción, lo que a juicio del grupo Asset constituye un claro enriquecimiento injusto contrario a los principios que dice profesar la compañia, de acuerdo con el código ético que aprobó su consejo de administración.
Asset interpuso hace algún tiempo una querella contra la propia Endesa, por apropiación indebida, que fue admitida a trámite, pero que finalmente la Audiencia rechazó, al entender que los hechos se habían producido en el año 2008, cuando no existía aún el delito contra persona jurídica. No obstante, el objetivo de Asset es insistir en esta querella, en la medida en que existen documentos y correspondencia mantenida con la empresa en estos últimos años, cuando ya existía este delito.
Al margen de todo ello, entiende Asset que, finalmente, Endesa no podrá seguir rechazando el pago de una deuda, precisamente por los principios de transparencia de la empresa cotizada, y por el hecho de que nadie puede lucrarse del beneficio que haya podido conseguir a costa del esfuerzo y del trabajo de un tercero, realizado de buena fe, como es en este caso, con una obra tan importante realizada a lo largo de 40 kilómetros, con el fin de que la electricidad pudiera llegar a zonas que carecían de este servicio público.
Resulta interesante, en este sentido, la imputación realizada por parte de los tribunales contra el BBVA, razonando que aunque esta entidad crediticia dispusiera de protocolos y compliance en el ámbito de la prevención de delitos, estos no fueron suficientes para que el propio consejo de administración y su presidente asumieran su contenido. Algo parecido podría suceder con Endesa.















