El Sindicato de Inquilinos ha pedido una revisión a la baja del índice de referencia de los alquileres después de que el precio medio haya subido un 2,5% en Cataluña y llegue a los 879,83 euros, mientras que en Barcelona se sitúa en 1.153,11 euros, un 1,5% más que el trimestre anterior. La entidad recuerda que el índice se creó para contener precios, pero no para reducirlos, y considera que mantener importes «inflados» ahoga cada vez más hogares. También señala que en municipios no tensionados el aumento acumulado es del 5,7%, impulsado por actualizaciones anuales vinculadas al IPC o al Índice de Referencia para la Actualización de Arrendamientos.
Según el Sindicato, hay que corregir los mecanismos para que el índice permita bajar los alquileres y no solo limitar sus subidas. Reclama medidas para garantizar que nadie esquive la regulación y exige perseguir activamente los incumplimientos. La organización alerta de que, sin una revisión profunda, el instrumento continuará actuando como un tope y no como una herramienta para reducir el coste de la vivienda.
El colectivo también denuncia que los alquileres de temporada y de habitaciones se han convertido en un «agujero» que permite a los propietarios subir precios al margen de las estadísticas oficiales. Por ello reclama modificar la Ley de arrendamientos urbanos (LAU) para regular estas modalidades y evitar que se utilicen para esquivar la normativa de contención de precios.











