La Inspección de Trabajo ha obligado a la empresa pública Barcelona de Servicios Municipales (BSM) a abonar el 30% restante de los salarios y las cotizaciones pendientes a un grupo de estudiantes en prácticas.
La decisión de la institución llega tras una denuncia presentada por Comisiones Obreras (CCOO), que considera se trata de un caso de «mala praxis reiterada» por parte de políticas internas de BSM en referencia a los recursos humanos.
El sindicato dice que la empresa había dejado de pagar parte del salario de manera «unilateral», y lo considera una práctica «arbitraria y abusiva». Además, especifica que las personas en «periodo formativo» desarrollan tareas productivas y no pueden ser objeto de abusos.
Abonos pendientes
La inspectora de Trabajo del Consorcio de Cataluña, con fecha del 23 de enero, afirmó que la empresa ya procedió al abono de los salarios pendientes, así como de las cotizaciones.
CCOO critica que las personas afectadas son mayoritariamente mujeres jóvenes al inicio de su trayectoria profesional, parte de un colectivo «especialmente vulnerable». Por otro lado, denuncia «opacidad informativa» por no recibir «en plazo» los planes formativos individuales, y cuestiona que la tutoría de algunas personas en prácticas recaiga en la personal responsable del cumplimiento normativo. El propio sindicato indica que es una situación «contradictoria» porque «se producen incumplimientos en materia laboral».













