El 24,8% de la población de Cataluña se encontraba en riesgo de pobreza o exclusión social en 2025, ocho décimas más que en 2024, un dato que rompe la dinámica decreciente iniciada en 2021.
La encuesta de condiciones de vida publicada por el Inegi este jueves, aparte de esta conclusión, evidencia un empeoramiento de la situación en todos los grupos de edad. La tendencia se nota especialmente entre los menores de 16 años, con una tasa que se eleva hasta el 36,1% en esta franja, 1,3 puntos más que el año pasado.
La población que declara encontrarse en situación de privación material y social severa repunta hasta el 8,9%, y cae ligeramente el porcentaje de quienes declaran no poder mantener el hogar a una temperatura adecuada (16,8%) o tener problemas para llegar a final de mes (47,3%).
A raíz de la publicación de estos datos, la Mesa del Tercer Sector ha alertado de que ser acercan a las cifras de la pandemia del coronavirus. El presidente de la entidad, Xavier Trabado, ha constatado que los datos «no son buenos» porque, aunque las familias disponen de más recursos, el incremento del coste de la vida hace que sea «muy difícil» llegar a final de mes. Además, ha avisado de que la situación es más grave para niños y población migrante, por lo que ha pedido al Gobierno de la Generalitat unos presupuestos «muy sociales».
Por su parte, la consejera de Derechos Sociales, Mónica Martínez Bravo, ha admitido que los últimos datos sobre pobreza en Cataluña «no son positivos», pero ha calificado de «ligero» el repunte y ha considerado que los datos muestran «luces y sombras». En este sentido, Martínez Bravo ha valorado el aumento de la renta media porque «indica que la economía catalana está creciendo», y ha matizado que los datos publicados por el Idescat no recogen todavía «el impacto de medidas adoptadas más recientemente o el aumento de prestaciones».














