El Gobierno de la Generalitat ha adquirido 179 viviendas que eran propiedad de Inmocaixa. El coste total de la operación ha sido de 15,6 millones de euros.
Así, el Consejo Ejecutivo ha ratificado el acuerdo del consejo de administración del Instituto Catalán del Suelo (Incasòl). La compra incluye 47 viviendas y 47 plazas de aparcamiento en Banyoles, 98 viviendas, 98 plazas de aparcamiento y 98 trasteros en Lleida y 34 viviendas con sus plazas de aparcamiento en Mollet del Vallès.
La consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Silvia Paneque, ha remarcado que «la vivienda es una prioridad para este Gobierno» y que la «compra es un mecanismo más rápido que la construcción» para ampliar el parque de inmuebles destinados al alquiler social de manera permanente.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ya anunció esta compra de viviendas durante el debate de política general que se celebró a finales de octubre.
Esta medida se enmarca en el plan territorial sectorial de vivienda. El objetivo es alcanzar un parque de viviendas destinadas a políticas sociales de al menos el 15% en municipios de zonas tensionadas.
Ampliar el parque público
El Ayuntamiento está impulsando todas aquellas medidas que permitan favorecer el incremento del parque de viviendas de alquiler social, de acuerdo con las políticas de vivienda del Gobierno. Una de estas medidas es la compra directa de viviendas ya construidas, vacías u ocupadas.
La adquisición de viviendas ya construidas es un mecanismo que asegura la ampliación del parque público de vivienda de forma rápida, ya que no se debe hacer todo el proceso de licitación y contratación de las obras.
Antes de estas adquisiciones, el Incasol ya había comprado 1.177 viviendas, de las cuales 664 también en Inmocaixa.















