Unas 3.700 personas, según la Guardia Urbana de Barcelona, se han manifestado este 12 de octubre por el centro de la ciudad con motivo del Día de la Hispanidad. La movilización, convocada por Catalunya Suma y Espanya i Catalans, ha contado con el apoyo del PP, Vox, Ciudadanos, Sociedad Civil Catalana y la fundación DENAES, entre otras entidades no independentistas. La marcha ha comenzado en el paseo de Gràcia, a la altura de la Pedrera, y ha culminado en la plaza de Cataluña, donde se ha leído un manifiesto que acusa al Gobierno de España, presidido por Pedro Sánchez, de haber convertido al país en “rehén de siete votos separatistas”.
La manifestación ha transcurrido en un ambiente mayoritariamente festivo, con danzas folclóricas latinoamericanas, aunque también se han escuchado consignas contra Sánchez, Puigdemont y el independentismo. Entre los asistentes se encontraban dirigentes como Alejandro Fernández (PPC) e Ignacio Garriga (Vox), así como concejales y diputados de varios partidos. De forma puntual, se han visto símbolos preconstitucionales, como banderas franquistas y falangistas, que la organización ha intentado retirar sin éxito.
Durante el acto final, el portavoz Javier Megino ha afirmado que “hoy es el verdadero día nacional de los catalanes” y ha celebrado que “Barcelona se haya convertido en la capital de la hispanidad”. En la misma línea, Amalio de Marichalar, de la asociación De español a español por la Constitución, ha acusado a Sánchez de “actuar en modo golpe de Estado de última generación” y de “pactar con un prófugo de la justicia”. Esta es la decimocuarta edición de la marcha del 12-O en Barcelona, que mantiene una participación similar a la de hace dos años.













