Unas 20 personas se han concentrado este domingo por la mañana a las puertas de los juzgados de Lleida para mostrar su rechazo a la decisión que ha dejado en libertad al hombre acusado de violar a su hija de 21 años en presencia de otro hijo, de 8 años. La protesta, convocada por Dones Lleida, ha denunciado «una justicia patriarcal que perpetúa la impunidad y no protege a las víctimas», según ha explicado Elena Ferre, miembro de la entidad. Los concentrados han llevado pancartas con mensajes como ‘No aceptamos la injusticia’ y ‘No es justicia. Es patriarcado’ y han finalizado la acción con la lectura de un manifiesto.
El hombre se encuentra en libertad con cargos después de que la sentencia de cuatro meses de prisión por quebrantar la orden de alejamiento quedara suspendida con la condición de que no delinquirá durante dos años. Fiscalía ha recurrido tanto la puesta en libertad como la suspensión de la pena y ha solicitado su ingreso provisional en prisión, alegando riesgo de fuga y de reiteración delictiva. Mientras tanto, continúan vigentes las medidas cautelares de alejamiento a 200 metros y la prohibición de comunicarse con la víctima.
Los hechos ocurrieron la madrugada del sábado anterior en el exterior de la Lonja de Lleida, cuando la Guardia Urbana identificó que la joven estaba siendo violada por su padre. La víctima ha declarado que ya había sufrido abusos en otras ocasiones. La concentración de este domingo se suma a la convocada por Feministas de Cataluña el próximo martes en la plaza Sant Joan, bajo el lema ‘Basta violencia e impunidad’, para exigir más protección y medidas efectivas contra la violencia sexual y de género.














