Los certificados de electricidad verde (CEV) ejercen un papel cada vez más importante en la transición energética en China. Según informa el diario China Daily, el mercado de comercio de electricidad ecológica está experimentando un rápido crecimiento, cosa que indica un cambio significativo en el panorama energético del país, puesto que el Gobierno de Pekín impulsa ambiciosos objetivos de neutralidad de carbono.
El mercado, diseñado para facilitar la compra directa de energía limpia por parte de los consumidores, está experimentando un fuerte impulso a medida que las empresas buscan reducir su huella de carbono y cumplir con las regulaciones ambientales vigentes en el país, cada vez más estrictas.
El panorama energético chino está experimentando un cambio drástico, impulsado por la rápida expansión de los mercados interconectados de “certificados de electricidad y carbono”, afirma Zhang Xiaoxuan, subdirectora del Departamento de Investigación de Estrategia Empresarial de State Grid Energy Research Institute Co. Ltd.
El mercado chino de CEV ha entrado en una nueva fase de crecimiento en los últimos años, impulsado por los requisitos obligatorios de consumo para las industrias con un alto consumo energético, así como por una concienciación más grande de los empresarios y de la población.
El interés de las empresas de varios sectores ha aumentado significativamente, puesto que se están dando cuenta que adquirir la electricidad ecológica no solo beneficia al medio ambiente, sino que también es una buena estrategia comercial, puesto que mejora su imagen de marca y atrae a los consumidores con conciencia ambiental.
En opinión de Chang Qing, vicepresidenta del Centro de Intercambio de Energía de Pekín, la demanda de electricidad ecológica está en auge entre las empresas nacionales e internacionales que operan en China, bajo el impulso de ambiciosos objetivos de sostenibilidad.
Corporaciones multinacionales como por ejemplo BMW y BASF se han comprometido públicamente a conseguir el 100% de producción con electricidad ecológica en la década próxima, subraya Chang.
Un tercio del total mundial
El 2024, la generación de energía de China superó los 10 billones de kilovatios hora, lo que representa un tercio del total mundial. El país, fuertemente comprometido con la transición energética, también suministra el 70% de los módulos fotovoltaicos y el 60% de los equipos de energía eólica del mundo.
“Para promover todavía más la adopción de electricidad ecológica, China tiene que mejorar continuamente sus mecanismos de comercialización de este tipo de energía, y facilitar la integración de las transacciones de energía ecológica con los contratos provinciales que se hacen a medio y largo plazo y la negociación en el mercado spot”, destaca Chang.
“El desarrollo de un sólido mercado de electricidad ecológica y de certificados verdes es crucial para impulsar el desarrollo de la energía renovable en China, y tiene que reemplazar las políticas de subsidios y facilitar la integración de la energía renovable en el mercado eléctrico”, agrega Chang.
Lanzado el septiembre del 2021, el programa del comercio de electricidad ecológica permite a las empresas comprar electricidad directamente a los generadores de energía renovable, como los parques eólicos y los solares, garantizando que su consumo provenga de fuentes limpias.
Esto difiere del sistema de red tradicional, donde se mezcla la electricidad de varias fuentes energéticas -contaminantes y no contaminantes-, lo cual dificulta el seguimiento del origen y el impacto ambiental de la energía consumida.
El volumen de electricidad ecológica comercializada ha aumentado con fuerza durante el último año, lo cual refleja la creciente demanda y una conciencia más grande de la sociedad china.
De acuerdo con el Consejo de Electricidad de China, el volumen total de electricidad ecológica comercializada durante el primer semestre del 2025 logró un máximo histórico, y superó el volumen total comercializado en todo el 2024. Este crecimiento exponencial subraya el creciente interés por la energía ecológica entre las empresas y la población china.
“China ha impulsado decididamente el desarrollo de los mercados de certificados de carbono, electricidad y energía ecológica en los últimos años, y ha acelerado su transición hacia una economía baja en carbono”, enfatiza Ouyang Changyu, ingeniero en jefe adjunto de State Grid Corp of China.
“El mercado nacional del carbono, inicialmente centrado en el sector eléctrico, se ha expandido para incluir la fundición de acero, cemento y aluminio, y ahora alcanza más del 60% de las emisiones de carbono del país”, añade.
“Pekín está promoviendo la plena participación de fuentes de energía renovable en el mercado eléctrico, aprovechando mecanismos de mercado para optimizar la asignación de recursos energéticos”, puntualiza Ouyang. “Además, China está impulsando modelos innovadores de producción y consumo de energía, incluyendo el desarrollo de parques industriales sin emisiones de carbono, conexiones directas de electricidad ecológica y proyectos integrados de generación, red y almacenamiento de energía. Estas iniciativas buscan promover el uso local y distribuido de energía renovable”, explica Ouyang.













