El Gobierno de España ha aprobado este martes la regulación del uso medicinal del cannabis. El real decreto del Consejo de Ministros contempla hacerlo mediante «preparados estandarizados» concebidos como una «alternativa terapéutica» para afrontar dolor crónico, epilepsia grave, espasticidad asociada a la esclerosis múltiple o efectos derivados de la quimioterapia.
El ejecutivo central ha justificado la decisión afirmando que este compuesto, que sólo podrán prescribir médicos especialistas en el ámbito hospitalario, cuenta con el aval de organismos internacionales para casos que los fármacos son insuficientes.
Según el Ministerio de Sanidad, este es un «paso decisivo» en la «integración» del cannabis medicinal en el sistema sanitario, asegurando su utilización con garantías «científicas, clínicas y de control sanitario».
El real decreto no establece, sin embargo, un listado cerrado de indicaciones. En cambio, determina que los usos clínicos autorizados, junto con las condiciones específicas de elaboración, dosificación y prescripción, se fijarán en las monografías que publicará, en un plazo de tres meses, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) en el Formulario Nacional.
«Este modelo permite una actualización continua en función de los avances científicos y de la evidencia clínica disponible, abriendo la puerta a que en el futuro se puedan incorporar nuevas indicaciones, siempre bajo criterios rigurosos de eficacia, seguridad y necesidad médica», ha comunicado el ministerio que encabeza Mónica García.
Finalmente, el decreto establece que el seguimiento del tratamiento será responsabilidad compartida entre el médico prescriptor y el servicio de farmacia hospitalaria, que deberán evaluar periódicamente la eficacia clínica y la posible aparición de efectos adversos.














