«Hace demasiados años que escucho que el sistema cambiará y no cambia». Así se ha expresado la síndica de greuges, Esther Giménez-Salinas, sobre la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA). En declaraciones a Catalunya Ràdio ha constatado que «todo el sistema ha quedado un poco obsoleto».
«Hace muchos años que se habla de que se tiene que renovar y hacer las cosas diferentes», ha subrayado Giménez-Salinas, que ha puesto énfasis en la necesidad de trabajar mucho más con las familias para que el ingreso en un centro sea el último recurso. «Y no es el último recurso», ha dicho. En el caso concreto de la chica bajo protección de la DGAIA que fue víctima de una trama de prostitución, ha admitido que no puede entender cómo la situación se prolongó durante dos años.
Giménez-Salinas ha subrayado que hay un «cierto convencimiento de que esto no es solo un caso aislado». «Cuando conocemos, conocemos la punta del iceberg», ha lamentado la síndica, que ha reconocido que no puede entender cómo la situación de violencia sexual duró tanto. «Entiendo un tema puntual que pueda pasar, pero no algo prolongado en el tiempo», ha señalado.
La defensora ha hablado de razones múltiples, pero en todo caso ha pedido una reflexión «profunda» sobre el sistema de atención a la infancia. A su juicio, los centros deben ser más pequeños, más personalizados, y que los educadores puedan estar mucho tiempo. Ahora, ha dicho, hay mucha rotación y son relativamente jóvenes. En centros grandes, además, hay turnos de mañana, tarde y noche.










