Libertad y guerra en el nacional-capitalismo

Bluesky

Libertad es poder emanciparse de la sumisión y de la necesidad. Aceptar solo la autoridad legítima que actúa en el marco acordado por legisladores democráticos. El acceso en condiciones de igualdad y equidad a los bienes colectivos y a la riqueza producida. Y control de tribunales vinculados a la Ley y al Derecho.

Susana Alonso

El gobierno de Trump y su valido Musk en USA, impulsan la fase superior del neoliberalismo: el nacional-capitalismo que nos convierte en siervos de la gleba digital.  Mandan los capitalistas, financieros y tecnólogos, enriquecidos más rápido de la historia. Supeditan los derechos humanos a los beneficios privados. Desconocen a los que explotan o condenan a la miseria. Estiman admisible el latrocinio, los asesinatos en masa, la guerra injusta, la modificación de fronteras y el genocidio en Gaza, si sirven a sus intereses. Para los sátrapas libertad es la ley del más fuerte, sin reglas que los limiten ni moral que los frene.

Para las actividades cotidianas y económicas nos hacen depender de sus plataformas y sistemas digitales. Adheridos al móvil, sin distinción de edad, sexo, etnia o clase social. Propagan falsedades, bulos e incitaciones malsanas, programadas o aleatorias, dirigidas o espontáneas, corporativas o individuales. La mentira dicha mil veces…, es libertad de expresión.

Emilio Gayo, presidente de Telefónica España, ha pedido menos regulación y más colaboración público-privada. Es decir, hacer lo que quiera con dinero público y beneficio privado.

Ana Botín, presidenta del Banco Santander, dice que han logrado un crecimiento fuerte y rentable, con un aumento del beneficio por acción del 19%. Los intereses y los ingresos por comisiones suben, la calidad crediticia es sólida y la transformación aumenta los ingresos muy por encima de los costes. Ganan casi 10.000 millones de € en los primeros nueve meses de 2024. Por apuntar en la libreta, digital, la ficción de lo que prestan y la realidad de lo que cobran.

Juan Roig, lloroso por la DANA que desatendió el PP en Valencia, se siente desamparado por “todas las administraciones”. Anuncia que Mercadona ha vivido un 2024 espectacular, con 38.800 millones de € de facturación y un beneficio récord de 1.384 millones. Entre productores y consumidores está el secreto.

Donald Trump ha ordenado que se suspenda la aplicación de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA),  que prohíbe a las empresas estadounidenses, a los particulares y a las entidades extranjeras con negocios en USA, sobornar a funcionarios públicos extranjeros para obtener contratos o concesiones en otro país. Se pasa de obtener el mejor producto al menor precio a pagar el mayor soborno al peor funcionario. El previsible incremento de los niveles de corrupción unido al debilitamiento institucional y la falta de apoyo a la población, tras la retirada de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), hará aumentar la pobreza, la desigualdad, la migración y el tráfico de drogas.

Se compran tierras de labor a pequeños agricultores y empresas creadas por humildes emprendedores, para concentrar propiedades y eliminar competencia. La renta de alquiler del espacio y sus funciones en la nube, de las franquicias, la vivienda y los inmuebles, se imponen a la plusvalía. Un nuevo feudalismo que se enriquece con el incremento arbitrario de precios y la disminución de personal cualificado. Los mercados desregulados sobrecargan la riqueza y el poder de unos pocos, la pobreza y el éxodo de otros muchos desesperados y desposeídos. Se sustituyen políticos ponderados por empresarios y tecnólogos codiciosos y ególatras.

Se precisa un culpable y prepararse para la guerra, aunque no nos digan las amenazas a combatir. Lo de que Putin, personaje detestable, va a invadir Europa es poco creíble a la vista de lo que le cuesta conquistar y mantener el 15% de Ucrania.

Von der Leyen quiere rearmar Europa con 800.000 millones de €, y en España 25.000 millones más cada año. ¿De dónde saldrá ese dinero? Sabemos lo que quieren gastar, pero no dicen lo que van a hacer ni cómo se controla que lo hagan, ni qué unidad militar lo va a dirigir.

Que prevalezca la humanidad en el mundo precisa acabar con el poder de decisión de accionistas, financieros, tecnólogos… y sustituirlo por el voto de los trabajadores de cada entidad, organizados con sus directivos. La actual inteligencia artificial y sus otros artilugios no son herramientas para ayudarnos sino para anularnos más.

 

(Visited 76 times, 1 visits today)

HOY DESTACAMOS

Deja un comentario