El Gobierno de Polonia ha afirmado que la oficialidad del catalán, el vasco y el gallego en la Unión Europea (UE) se volverá a tratar en el Consejo de la UE «si hay voluntad» por parte de los Estados miembros. Así lo ha afirmado la embajadora de Varsovia en la UE, AgnieszkaBartol, que ha confirmado que el Gobierno de España no ha solicitado al ejecutivo polaco -que asumirá la presidencia de turno del Consejo de la UE durante la primera mitad de 2025- abordar la cuestión próximamente.
«No he recibido la petición todavía. Entiendo que, tras las discusiones en la presidencia anterior, estamos esperando los informes. Pero, si hay voluntad, haremos lo que los Estados miembros nos pidan, está claro», ha asegurado Bartol durante la presentación de las prioridades del gobierno de Varsovia durante su mandato al frente del Consejo de la UE.
La oficialidad de las tres lenguas cooficiales debe decidirse en el citado órgano, donde es necesaria la unanimidad de los 27. Allí, la cuestión no se ha vuelto a abordar desde la primavera pasada, cuando la entonces presidencia belga lo planteó por última vez en un Consejo de Asuntos Generales (CAG).
Antecedentes
La oficialidad del catalán, el vasco y el gallego en la UE se elevó por primera vez a nivel ministerial en el marco de la presidencia española del Consejo de la UE, durante la segunda mitad de 2023. Si bien España ha defendido en reiteradas ocasiones que tanto la oficialidad de las tres lenguas como su uso en el Parlamento Europeo son dos procesos igualmente prioritarios, no han trascendido movimientos para la aprobación en el ámbito de los Estados.
España se comprometió a costear todos los gastos derivados de la oficialidad y presentó un memorándum para evitar que el caso del catalán, el vasco y el gallego produjera un efecto llamada a otros, pero algunos de los Estados miembros mantienen sus dudas. Suecia, por ejemplo, ve demasiado caras las estimaciones sobre los costes derivados de la medida–por ahora sólo se dispone de un cálculo preliminar basado en el caso del gaélico de 2015 y que eleva el coste por las tres lenguas hasta los 132 millones de euros-. Finlandia, por su parte, defiende la reivindicación, pero reconoce que hacen falta «clarificaciones».
En este sentido, varios Estados consideran necesaria la elaboración de un informe por parte de los servicios jurídicos del Consejo de la UE para despejar todas las dudas y seguir adelante con la propuesta. Al respecto, las últimas informaciones procedentes de fuentes diplomáticas consultadas por la ACN apuntan a que España aún no ha solicitado este documento, manteniendo de esta manera los procedimientos en pausa.
De hecho, durante toda la presidencia de turno del gobierno de Hungría, que comenzó en julio pasado, no se ha puesto sobre la mesa la cuestión del catalán, y en el último Consejo de Asuntos Generales de la presidencia húngara, que se celebrará el próximo 17 de diciembre, tampoco se prevé que la oficialidad de las tres lenguas vuelva a ponerse sobre la mesa.















