El Gobierno catalán destinó 586.466 euros en pagar las pensiones de los expresidentes en 2023. De esta cantidad, 306.470 euros fueron para expresidentes de la Generalitat y 279.996 euros para los del Parlament. Así se desprende de los datos del departamento de Economía en respuesta a una pregunta parlamentaria escrita de Vox, consultada por la Agència Catalana de Notícies (ACN). Los expresidentes de la Generalitat son Pasqual Maragall, Artur Mas y Quim Torra. Ni Jordi Pujol, ni José Montilla, ni Carles Puigdemont recibieron ningún importe. En cuanto a los expresidentes de la cámara, han cobrado pensiones vitalicias la viuda de Joan Reventós, Joan Rigol, Núria de Gispert y Carme Forcadell. Ni Laura Borràs ni Roger Torrent recibieron ningún importe en 2023.
En 1988 se aprobó una ley que regula las pensiones y las asignaciones temporales a los expresidentes del Parlament. Posteriormente, en 2003, se aprobó otra ley que establece las condiciones para los expresidentes de la Generalitat. Además, esta segunda ley, a través de dos disposiciones adicionales, también modifica algunos porcentajes de la ley de 1988 para equiparar las condiciones de los expresidentes de ambas instituciones.
La legislación establece, principalmente, dos tipos de pagos para expresidentes: la asignación mensual y la pensión vitalicia. Según el artículo 2 de la ley 6/2003, las personas que hayan ejercido como presidentes «tienen derecho a percibir durante un periodo equivalente a la mitad del tiempo que han estado en el cargo y, como mínimo, durante una legislatura, una asignación mensual equivalente al 80% de la retribución mensual que corresponde al ejercicio del cargo de presidente o presidenta».
El artículo 3 de la misma ley regula las pensiones vitalicias, estableciendo que los expresidentes, al llegar a los 65 años, «tienen derecho a percibir una pensión de jubilación vitalicia consistente en una asignación mensual igual al 60% de la retribución mensual que corresponde al ejercicio del cargo».
Los porcentajes para calcular las asignaciones mensuales y las pensiones vitalicias para los expresidentes de la Generalitat y del Parlament son los mismos, pero la cifra que cobran es diferente, ya que el sueldo de presidente de la Generalitat es más elevado que el del Parlament.











