Ineptitud, soberbia, trilerismo, compulsión e improvisación son algunos de los factores -o, mejor dicho, el cóctel laportista- que han conducido al Barça a esta situación actual de callejón sin salida financiero y económico, irreparable a menos que con otra torpe maniobra como el presunto signing bonus de Nike por la ampliación del contrato se destine todo ese beneficio extra, de unos 100 millones, a cubrir la herida sangrante de Barça Studios en un intento desesperado de poner el contador a cero del margen salarial.
El drama es que tampoco está tan claro que esta sea una solución, ni la más idónea ni tampoco la más efectiva, por cómo se ha llegado a este escenario delirante, según la versión del propio presidente de LaLiga, Javier Tebas, deshojada en una sincera entrevista concedida The Wild Project, otra de esas ventanas abiertas en YouTube que han conseguido florecer en el neobarcelonismo clientelista y acrítico que anida en las nuevas redes sociales.
Además de las atrocidades de Laporta, Tebas señala al auditor de turno y a un par de cómplices empresariales, Orpheus Media y Socios.com, como los arietes, directos e indirectos, de abrir esa brecha por la que el Barça de Laporta hace aguas.
El origen lo sitúa, como no podía ser de otro modo, en la fanatizada y absurda decisión de declarar 500 millones de pérdidas en lo más crítico de la pandemia, con una masa salarial de más de 600 millones, y encima la voluntad y la necesidad de fichar: «Es razonable que, desde LaLiga, pusiéramos un límite a las inversiones en jugadores». Para Tebas, Laporta cometió el error de quererle cargar «el muerto a Bartomeu a base de ponerle 160 millones en provisiones», más allá de un paquete de amortizaciones anticipadas que también contribuyeron a inflar aquel globo.
Esas provisiones no las entró a valorar LaLiga, fue una decisión de la junta que luego ella misma ha reconocido que no eran necesarias y ha ido retirando. «Pero en aquel momento -explica-, por las normas de LaLiga no le podíamos dejar fichar si no era a base de destinar entre el 40% y el 60% de ventas netas y de ahorro salarial… y finalmente de las palancas, una vía abierta por Laporta con la venta de los derechos de TV de la Liga a Sixth Street que hubo que cerrar y acotar porque, inmediatamente, el resto de los clubs la quiso imitar. En LaLiga tuvimos que limitar, en el caso de venta anticipada de derechos, al 5% solamente el aprovechamiento para inversiones en jugadores».
Para sortear ese nuevo obstáculo al que se enfrentaba al final del mercado de verano de la temporada 2021-22, con media docena de jugadores comprometidos, entre ellos Lewandowski, Raphinha o Koundé, «Laporta nos trae un 30 de agosto la solución de Barça Studios, luego Libero y todo eso… unos contratos firmados ante notario, con el visto bueno del auditor -precisa Tebas-, según los cuales Orpheus Media, de Jaume Roures, y Socios.com le compran el 49% de Barça Studios por no sé cuántos millones (200), habiéndole dado 10 millones cada uno. LaLiga no podía cuestionar esa operación, con notario, ni dudar de Orpheus o de Socios.com… si nosotros dudamos de eso, los que vamos a la cárcel somos nosotros. Lo que ocurre después es que no van aportando ese dinero con el que, en ese momento, pudo fichar a Kounde y Lewandowski en el tramo final del verano, más de 100 millones de una operación impagada y que hubo que recuperar contra activos equiparables según las normas de LaLiga. Por eso está en esa dinámica y cada vez más cerca del 1:1 en materia de fichajes».
El relato es, en cierto modo, contemporizador y hasta amable porque Tebas, en cualquier coyuntura, ha decidido que no sumará como enemigo personal a Laporta teniendo esa guerra de fondo con Florentino Pérez y con la Superliga. Otra cosa es la contundencia inequívoca con la que asume el gol que Laporta le marcó a LaLiga con Barça Studios, arropado por la actuación del auditor y la apariencia de seriedad de sus dos primeros inversores, Orpheus Media y Socios.com, a quienes atribuyó ante LaLiga y ante los socios garantías de pago que nunca existieron en realidad.
Tebas reconoce que debió «pegarle» a Laporta «porque en un mercado de invierno, con una masa salarial de 600 millones, iba diciendo que iba a fichar. Le dije que no, que eso era imposible». Ahora el panorama ha cambiado «porque ha reducido en 200 millones la masa salarial y creo que ha anunciado contratos de patrocinio que pueden ayudar, como el de Nike, de forma que, al menos así lo espero, pueda estar en la norma 1:1 a finales de diciembre».
No se le escapa, y avisa, que «Olmo solo está inscrito hasta final de año», del mismo modo que esa entrevista acaba reprochando medio en broma medio en serio que «según la prensa catalana Laporta iba a firmar a Leao y a no sé cuántos más…»
Las normas del fair play, sostiene finalmente Tebas, «son aprobadas por los clubs y LaLiga además intenta ayudar a los clubs que más se empeñan, como el Barça, en crecer y ofrecer una mejor imagen como lo hará cuando el nuevo estadio se pueda inaugurar. En este sentido, si por jugar Montjuic ingresa menos de lo habitual LaLiga no le va a descontar esa parte del margen salarial ahora. Ya se regularizará la diferencia cuando vuelva a operar al ciento por ciento. Si no, le estaríamos enviando un mensaje equivocado a los clubs».
Finalmente, Laporta no debería dejar pasar el tiempo sin solucionar que tres jugadores, entre ellos Dani Olmo, necesitan una descarga urgente de fair play financiero para poder seguir jugando a partir del 1 de enero de 2025.











