La consejera de Interior, Núria Parlon, ha puesto el foco este miércoles en combatir problemas como «las armas blancas, las agresiones sexuales o la pequeña delincuencia» para mejorar la sensación de seguridad en los barrios catalanes. Parlon se ha expresado en este sentido durante una visita al complejo central de los Mossos d’Esquadra, tras reunirse con los máximos mandos de todas las regiones policiales y de las comisarías superiores y generales del cuerpo para fijar las prioridades en esta nueva etapa.
Asimismo, ha pedido «contundencia» ante las ocupaciones ilegales que generan «conflictos» en las áreas más vulnerables. «Nuestra respuesta debe ser efectiva y ajustada a la realidad del territorio», ha aseverado. Con todo, ha recordado que «Cataluña tiene datos seguros» y que «las Juntas Locales de Seguridad así lo confirman».
En su discurso también ha destacado que es «fundamental identificar aquellos aspectos que funcionan bien y, sobre todo, aquellos que no, para poder realizar los cambios necesarios». Así, Parlon ha considerado que el único camino para avanzar hacia una sociedad «más segura y justa» es no tener miedo a decir lo que se piensa.
Por su parte, el director general de los Mossos, Josep Lluís Trapero, ha afirmado que Cataluña es «un país seguro», pero ha avisado de que debe hacer frente a graves problemas de delincuencia como la multirreincidencia, el crimen organizado, los delitos sexuales y las ocupaciones, entre otros. Trapero también ha añadido que es necesario incidir en el ámbito de coordinación con las policías locales, especialmente en Barcelona.














