El Ayuntamiento de Barcelona quiere definir “un nuevo modelo de pacificación” y descarta repetir los ejes verdes del Eixample. “Necesitamos más pacificaciones, pero con un modelo que sea reproducible y escalable en toda la ciudad”, ha dicho la primera teniente de alcalde, Laia Bonet. Entre los motivos, está el mantenimiento “mucho más caro” que cuesta 10 veces más que el de otras calles.
Según ha avanzado El Periódico, el gobierno municipal prepara “un plan de mejora para corregir las deficiencias” que han detectado en las pacificaciones de Consell de Cent, Borrell, Rocafort y Girona.
Como ya dijo en su día el alcalde, Jaume Collboni, la primera teniente de alcalde ha asegurado que “tendremos que hacer ajustes” para resolver los problemas que se han detectado. “Lo que está hecho, está hecho”, ha reconocido Bonet, pero también “queremos impulsar una reflexión de ciudad” para ir más deprisa y ser más valientes en la pacificación.
El Ayuntamiento considera que este “es un modelo no aplicable” por el impacto que tiene en la movilidad y por la gestión del espacio público y que “genera muchos problemas de convivencia” entre peatones y vehículos, y también entre vecinos y zonas de carga y descarga.
Pero el principal argumento es el económico, el mantenimiento del Consell de Cent es mucho más caro por la cura de la vegetación y el mantenimiento y la reparación del mobiliario urbano.
Por otro lado, también consideran que el coste y el esfuerzo de dedicar “tantos recursos en unas pocas calles no impacta en la mejora de la sostenibilidad ni de los niveles de contaminación” del conjunto de la ciudad.
















